martes, 31 de enero de 2012

Puestos de agua, en Sevilla..



El Aguador de Sevilla, Velazquez - 1620.
Durante la segunda mitad del siglo XIX, el éxodo creciente de población de las áreas rurales a las ciudades genera un aumento considerable de habitantes concentrados en las grandes urbes que necesariamente impone no sólo urgentes necesidades de alojamiento y disponibilidad de espacios, sino también de dotación de servicios e infraestructuras varias que sirvieran de respaldo a la multiplicidad de actividades públicas y ciudadanas que comenzaban a suscitarse.
Uno de estos servicios era el abastecimiento de agua potable a las zonas públicas.
Kiosco frente al Palacio de San Telmo
Postal 1902. Dos puestos de agua en la Plaza del Pacífico (actual Magdalena)
En Sevilla, la situación de este servicio hacia 1862 se concentraba en la existencia de cuarenta y dos fuentes públicas diseminadas por la ciudad que se concentraban en determinadas plazas, barrios y parroquias, no siendo todas de agua potable.
En general la situación era bastante deficitaria (existiendo numerosas áreas desprovistas de suministro) y tanto más cuanto mayores eran las demandas en razón directa al aumento de la población. 
Cerramiento acristalado en el Kiosco de agua de la Plaza del Altozano.
Modelo de Kiosco aprobado por el Ayuntamiento.
Sin embargo, mientras la Administración se dispone a abordar la nueva dimensión que adquiere el problema de las infraestructuras urbanas en el XIX, la función de redistribución del agua potable a las diversas áreas de la ciudad la asume el clásico "Aguador", individuo que con una instalación modesta y provisional (que le permitía una actividad itinerante), atendía discretamente las necesidades de acarreo del preciado líquido a los paseos, plaza, jardines y demás sectores en donde la concentración de público lo requiriese.
Marquesina adicional en un Puesto del Prado de San Sebastian. Alzado.
Cerramiento acristalado alrededor de un Kiosco en la Plaza de Argüelles.
Paulatinamente, la función del Aguador fue tornandose mas compleja, en el sentido de que las demandas del público se amplían, y por tanto, es necesario ofrecer también bebidas refrescantes, licores, vinos, etc., elementos que requerían una preparación previa, un almacenaje y, por consiguiente, necesidades adicionales que la doméstica instalación original no podía atender. 
1911. Concurso de la Alameda. Alzado del modelo de Kiosco seleccionado en el certamen.
Perspectiva del modelo de Kiosco elegido sin cerramiento de cristales.
Aguador en la Plaza Nueva.
A esto se une el hecho, de la consolidación de espacios de élite en la ciudad, en los cuales los puestos de aguador, tienden a sedentarizarse, y en consecuencia, a reclamar las necesidades de cubrición, protección y funcionalidad consustanciales a una instalación permanente.
Vista del modelo municipal seleccionado, en la Alameda de Hércules.
1904. Puesto de agua en el Paseo de Colón.
1906. Puesto de agua en Arrecifes de Eritaña (Adosado a edificación).
Kiosco con lonas para soportar el calor 1882.
1910. Puesto de agua en la Huerta del Zapote. Alzados y plantas.
1909. Puesto de agua en el Paseo de Colón. Planta y Alzado.
Detalle del kiosco de la Plaza del Triunfo.
Foto:Francisco de Leygonier y Haubert, 1844 (calotipo)
Este tipo de casetilla se instaló con frecuencia en los grandes espacios de la ciudad y tuvo como función la venta de vasos de agua, refrigerios y gaseosas o zarzaparrilla y habían sido introducidos en Sevilla, en 1808 por los estudiantes del Laboratorio de Química de la Universidad de Madrid. Bajo su informe científico, funcionaba desde finales de ese año la primera fábrica hispalense de ácido de limón, es decir ácido cítrico. Las gaseosas se fabricaban con el concurso de la fábrica de anhídrido carbónico que existía en la capital andaluza, formando parte de lo que se le llamó popularmente como citromanía, caracterizada por la toma de refrescos helados, primeros con cítricos y, años adespués, aditados con gas carbónico.
1903. Puesto de agua en calle Amor de Dios.
1910. Puesto de agua en la Plaza del Museo.
Foto: E.K- Tenison (Calotipo) 1853.
En esta fotografía aparece uno de los magníficos puestos de agua de la ciudad. La moda fue cambiando no la función, sino la morfología de los mismos. Desde éste punto de vista, el diseño de los kioscos estaba rematado por la existencia de barrocos y puntiagudos pináculos. La función de todos ellos era, primordialmente, la venta de agua por vasos a los viandantes que, por una módica cantidad de dinero, podían beber de cántaro y botijo.
1905. Kiosco en el Prado de San Sebastián.
El vocablo "Kiosko" procede del Persa "Kÿósk", que designa un pabellón decorativo o de recreo que se construye en los jardines privados de mansiones y palacios orientales.
1905. Kiosco en Catalina de Ribera.
1909. kiosco frente estación de FF.CC.
Formalmente, la mayoría de las construcciones en la vía pública se afectaban de composiciones libres en las que dominaba un sentido de mixtificación estilistica muy relacionado con el espíritu ecléctico de la época: pabellones con cuerpo principal neobarroco, cubierta gótica u oriental resultaban familiarmente frecuente en la escenografía urbana del XIX.
Particularmente y, por lo que pueda interesar a nuestro estudio, cábenos aclarar que la cita de matriz oriental concentrada en muchas cubiertas de Kioskos y Pabellones de la época, tiene su fundamento en la divulgación de ilustraciones y dibujos de palacio y edificios de Oriente cercano pertenecientes al libro Voyage en Persia, publicado en 1848 y elaborado por P. Coste.
1909. kiosco en el Prado de San Sebastian.
1916. Kiosco en Plaza de Argüelles.
1940 vendedor de agua en la Plaza Nueva.
1913. Kiosco en el Paseo de Colón
1916. Kiosco en calle Marqués de Paradas. Situación y vistas.
1921. Planta y alzado. kiosco en Plaza de Jáuregui.
1905. Marquesina adicional para un  Puesto del Altozano.
1905. Vista del Puesto del Altozano.
1907. Marquesina para un Puesto en el Prado de San Sebastian.
Uno de los Kiosco de la Alameda.
1911. Proyecto presentado en el concurso de la Alameda.
1911. Proyecto de bar presentado en el concurso de la Alameda.
La Alameda después de 1913 con los ocho kioscos construidos.
1911. Proyecto presentado en el concurso de la Alameda.
1900. Proyecto de cerramiento acristalado en un kiosco de la Plaza de San Francisco.
1917. Cerramientos acristalados para un kiosco del Paseo de Colón.
1925. Proyecto de Kiosco integrado en la avenida de la Borbolla.
1912. Kiosco de cristales en Jardines del Cristina.
1925. Kiosco en Catalina de Ribera.
Pliego de Condiciones Generales para el Concurso de Puestos de Agua en La Alameda  1911.
PROPUESTA DE CONCURSO EN LA ALAMEDA, POLICÍA URBANA:
"...terminadas las obras de relleno de la Alameda de Hércules y acordada la colocación de bancos y urinarios, puede completarse la reforma de aquél paseo autorizando la instalación de puestos de agua, si bien conviene limitar su número al de ocho, y exigirles ciertas condiciones de ornato. A este efecto la Comisión de la Policía Urbana, tiene el honor de proponer a V. E., que se anuncie un concurso de proyectos de puestos de agua, en las siguientes condiciones:
1º   El objeto del Concurso es conocer proyectos para autorizar la instalación de  los que se estimen mejores, en número de ocho.
2º   De estos puestos, cuatro serán instalados en los extremos, y otros cuatro en la parte media del paseo central de la Alameda de Hércules, determinándose en su día por el arquitecto municipal, el emplazamiento de aquellos los segundos próximos al puesto.
3º   Los proyectos serán presentados en papel tela, en sobre cerrado o arrollado, pero precintado y acompañado de instancia en que se manifieste por los interesados, estar conforme con las condiciones que se establezcan.
4º   El plazo de admisión de los proyectos, terminará el próximo día 3 del mes de Octubre, y serán presentados a horas hábiles de oficina en el Negociado de registro de la Secretaría Municipal.
5º   Los proyectos deberán ajustarse en la parte de la planta, al plano que obra en el Negociado de la Policía Urbana, donde puede examinarse. La parte de alzado en su forma, elementos de construcción y decorativos, queda a elección de los concursantes.
6º   Los que no sean objeto de esta propuesta, serán devueltos a los interesados, sin que éstos tengan derecho a reclamación ni indemnización de ninguna clase.
7º   Elegidos los proyectos y autorizada la colocación de los puestos, se hará la instalación, con sujeción estricta a los planos presentados, entendiéndose que si el puesto no se ajusta con toda exactitud al proyecto, se ordenará su levantamiento y quedará anulada la autorización, sin derecho por parte del interesado a reclamar ni exigir indemnización.
8º   La instalación de cada puesto empezará y terminará, dentro del plazo de dos meses, a partir de la fecha en que se comunique al interesado la autorización.
9º   Si terminado dicho plazo no estuviera terminada la instalación, se entenderá que el interesado renuncia la autorización y podrá concederse a otro. El mencionado plazo podrá ser prorrogado prudencialmente por la Alcaldía.
10º  Los dueños de dichos puestos quedarán obligados a tenerlos siempre, en buen estado de conservación y ornato, así como a abonar los arbitrios correspondientes, que se fijen en los presupuestos municipales.
11º  Por falta de pago de dichos arbitrios, por no conservar el puesto en las debidas condiciones, o por otra razón que lo justifique, podrá ser levantado, sin que el dueño tenga derecho a reclamación o a indemnización alguna, puesto que estas instalaciones se consideran provisionales, y la autorización para hacerlas, no significa derecho a la ocupación del terreno.
12º  Asimismo quedarán obligados los dueños de estos puestos, a observar ls disposiciones vigentes, y que en lo sucesivo dicte la autoridad municipal, para esta clase de instalaciones....."

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