Atentado contra el Convento de Monjas Clarisas, de Alcalá de Guadaíra (Sevilla)
Este gran edificio fundado por Doña Francisca Gallegos de Ledesma, en 1597, y que había sido reedificado en el siglo XVIII, poseía una iglesia de pequeñas dimensiones y de una sola nave, que fue totalmente saqueada y posteriormente incendiada, por las turbas marxistas durante los graves sucesos de 1936, quedando totalmente destruida, y conservándose solo sus muros exteriores.
La comunidad de monjas, tuvieron que abandonar el convento, antes la presión de un tumulto de personas que les exigía a gritos su salida, alojándose en casas particulares y en las Clarisas de Sevilla, no pudiendo regresar a su destrozado convento, hasta 1941.
Del resto del convento, solo se salvó el patio, de fines del XVIII, y la sala que servía de dormitorio.
Vistas del lado del altar mayor, totalmente destrozado. y con la techumbre hundida.
El refectorio, sala de Comunidad y demás dependencias quedaron también, totalmente destruidas.
La puerta de la sala de comunidad tenía en su parte superior, la inscripción que sigue: Para honra y gloria de Dios Nuestro Señor y de su benditísima Madre María Santísima, hizo la obra de estos claustros escaleras y refectorios y todos los demás cuartos y oficinas contiguas a ellos, desde los fundamentos a su expensa el Sr. Dr. D. Antonio Fernández Raxo, Canónigo de la S. M. I. de Sevilla, Provisor y Vicario General que fue de ella y su arzobispado. Año 1751.
En una de las galerías del patio, hay un cuadro de azulejos, probablemente de la misma fecha, con la figura del Padre Eterno y Jesús.
Desaparecieron antes del incendio de la iglesia, un retablo que existía en el muro de la Epístola que, aunque muy restaurado, conservaba relieves del taller de Martínez Montañés, y una bella pintura mariana del siglo XVI.
Y se salvó del mismo el perfumador en forma de paloma sobre una bandeja, todo de plata repujada y cincelada, del siglo XVIII, probablemente de importación colonial.
Iglesia de Nuestra Señora del Carmen. Alcalá de Guadaíra (Sevilla).
Es capilla de una sola nave anexa al Colegio de los Salesianos, que el fuego intencionado en 1936 la dejó en alberca, habiendo sido saqueada y en parte también,incendiado el colegio.
Entre los objetos que poseía la capilla y que desaparecieron, merecen ser destacados por su extraordinario valor, el díptico-frontal del altar mayor, representando pasajes de la vida del profeta Elías, atribuida con fundamento a Pacheco, una imagen de San José con Jesús de la mano, del taller de Montañés, y un retablo de hacia 1700, donde se veneraba la moderna imagen de María Auxiliadora.
Fuentes: Bibliografía y archivo particular.
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Qué lástima, ¿verdad?
ResponderEliminarGracias por toda la información, me parece muy interesante.
Un abrazo, Manuel.
Te invito a visitar mi blog, me dicen que siguen sin se actualizarse mis entradas.
Manuel, qué placer acompañarte en esta entrada tan documentada. Impresiona la historia del Convento de Santa Clara: aquel edificio fundado en 1597 y reedificado en el XVIII, reducido a muros exteriores tras el saqueo e incendio de 1936 . La comunidad obligada a abandonar el lugar entre tumultos y gritos, sin poder regresar hasta 1941, es un episodio que conmueve por su dureza y su resistencia.
ResponderEliminarUn trabajo minucioso que preserva con rigor la historia religiosa y patrimonial de Alcalá de Guadaíra.
Un fuerte abrazo.
Un legado histórico muy relevante
ResponderEliminara parte de perder la edificación, los destructores de siempre
no son ignorante, sacan lo valioso primero ...
una referencia para no olvidar.
Buen reportaje.
Saludos
Creo que debemos respetar todas las forma de creencias e ideologías políticas. Ya que de las primeras no todas son las verdaderas como aseguran algunas, ni de las segundas todas tienen la varita mágica para resolvernos la vida con un solo plumazo.
ResponderEliminarSaludos.
Impresionantes las fotos de la destrucción y quema del monasterio de Santa Clara y de su iglesia...El hombre puede ser demonio y ángel...Las monjas salieron despavoridas y traumatizadas por todo aquel atentado...Una pena lo que nos cuentas, Manuel...Gracias por estos documentos y fotos, que nos hablan de una historia triste, que dejó huella.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y felices últimos días de agosto...Esperamos que más frescos, amigo.
Hi Manuel,
ResponderEliminarYou told us, you showed us a very sad story...
La violencia y el odio trae esas consecuencias.
ResponderEliminarSaludos.
Lindo convento. Te mando un beso.
ResponderEliminarUna más de tantísimas iglesias como fueron destrozadas en esos oscuros años.
ResponderEliminarGracias por compartir querido Manuel
Abrazos
Son una gran pena esas destrucciones. Muy difícil de entender tanta violencia y maldad.
ResponderEliminarUn estupendo reportaje , aunque triste.
Te deseo felices días.
Un fuerte abrazo.
Siempre tu rigurosidad de cronista e historiador me conmueve, amigo. Siempre me provoca admiración y respeto, por eso debo destacarla...
ResponderEliminarAbrazo admirado por tu trabajo una vez más!!
This is a fascinating post, Manuel, thank you so much for sharing this (even though tragic) historic report!
ResponderEliminarParece que el calor nos da un descanso. Se agradece mucho esta bajada de temperatura.
ResponderEliminarFeliz nueva semana.
Un fuerte abrazo.