jueves, 10 de enero de 2019

Como ser una perfecta ama de casa.


Las Legionarias de la Salud.
Con este artículo doy comienzo a una nueva serie, que publicaré con la etiqueta de "Mi querida España". En ella, copiaré literalmente -por supuesto citando a sus autores- varios artículos relacionado con la vida en España de hace aproximadamente un siglo, o lo que es lo mismo, la España, de nuestros abuelos y bisabuelos, que les servirá para ver  lo mucho que ha evolucionado la vida en nuestro país, sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XX. Como los temas van a ser muy variados, y algunos  de ellos pueden dar para opiniones múltiples, no les quiero anticipar más, así, que aquí va el primero, escrito por don Ignacio Carral, para la revista "Estampa", y en el que se dice lo siguiente:
Los periódicos han hablado ya de este alegre batallón de muchachas que desfilan a lo mejor por las calles en formación marcial. Se pudiera creer por estas noticias que el flamante "Ejército de la Salud", era un simple remedo de los batallones de boy-scouts. Es preciso ir a su campamento un domingo para convencerse de toda la trascendencia de esta flamante legión; además de tomar el aire puro, y de hacer gimnasia rítmica, y hasta evoluciones militares, estas chiquillas aprenden aquí nada menos que a ser amas de casa.
No se sonrían ustedes, no. ¡A ser amas de casa! Pero a serlo, entendámonos, de una manera racional, como debe de ser una ama de casa: limpia, curiosa, hábil, hacendosa....
El grupo de simpáticas y alegres muchachas que forman las legiones de la Salud, después de oír misa un domingo en la ermita de San Antonio de la Florida, antes de emprender la marcha al campamento.
Entre otras muchas cosas,las legionarias aprenden a condimentar los alimentos de manera que un día sus probables esposos se sientan felices en gracia a los buenos manjares que les sirvan. La felicidad conyugal depende, a veces, de que un par de huevos fritos estén bien o mal hechos.
    En primer lugar estas muchachas no se pintan los labios ni se obscurecen los ojos,  ni se aplican al cutis pastas ni cremas de ninguna clase. Todo ello está terminantemente prohibido en sus reglamentos. En su mochila no llevan más que una toalla, un peine, una pastilla de jabón, un cepillo de dientes y un dentífrico.
Los directores de la institución aseguran que con estos objetos una mujer puede quedar, no solamente aseada de un modo perfecto, sino debidamente hermoseada. También es cierto que cuando, como estas chicas, se está entre los seis y veinticuatro años -edades límites de su ingreso y permanencia en filas- no son precisos muchos afeites para ser guapas del todo; basta con el agua; "Nosotras queremos despertar en las niñas el amor, más aún, la pasión del agua", dicen los directores de la legión.
He aquí estas cuatro muchachas, descansando después de sus ejercicios gimnásticos.
    Y añaden: "Queremos limpieza y cultura física ante todo. Por eso nuestras militantes llevan sobre su manga la efigie simbólica de la diosa Higia, la hermosa hija de Esculapio, porque si a ella se le rinde ferviente culto, no habrá nunca que ir a suplicar a su menos agraciada hermana Panacea.
¿Pero es que la higiene no es más que el lavado y la gimnasia?. El "Ejército de la Salud" está muy lejos de creer eso. La higiene se extiende también a múltiples aspectos de la vida, desde luego, no basta con  la higiene personal, es preciso extenderla también hacia las personas que nos rodean, en primer término.
¿Y quien mejor que una mujer, futura directora de una morada familiar, para realizar esto?. La higiene del niño reduce en proporciones enormes la mortalidad infantil, y la higiene de alimentación reduce toda clase de enfermedades.
Uno de los preceptos esenciales del Código de la Salud es el amor al agua, y las muchachas la emplean en abundancia para su aseo. Agua, jabón y peine, dejando el rostro en su frescor natural, sin pinturas y sin afeites.
    "Las Legionarias de la Salud", después de sus ejercicios, se reúnen alrededor de una autoridad en la materia que las inicia en la puericultura. Y la hora de hacer la comida se reúnen alrededor de la cocinera para aprender.
¿Ustedes se dan cuenta de la trascendencia de esto último, sobre todo?, "a veces, la felicidad matrimonial -me ha dicho uno de los directores de la Institución- depende de como una mujer sepa freír un huevo", y yo, comparto esta opinión. Y quien dice un huevo, cuya mala factura puede originar una terrible querella conyugal, dice la felicidad que puede proporcionar a una familia el comer todos los días, con el menor dinero posible, la mejor calidad de alimentos posibles con ese dinero.
Por eso las gentiles legionarias de la Salud aprenden a cocinar diversos platos y se adiestran en dotarles de gratos sabores. Por eso, también, aprenden a distinguir los alimentos que contienen sustancias nocivas: el jamón con triquina, los huevos y el pescado y la leche.... que no reúnen buenas condiciones.
Las muchachas de la legión cuidan el cultivo de su cuerpo, no para ser delicadas e inútiles figulinas, sino para adquirir la belleza y la serenidad que da la fuerza física y la larga estancia al aire y al sol.
    Durante toda la jornada del domingo estas muchachas rinden culto fervoroso a la diosa Higia en `pleno campo, bajo la caricia del sol y del aire. Hacen gimnasia rítmica, corren, saltan, cantan, ríen, aprenden su oficio de futuras amas de casa....
....Y a lo mejor uno descubre en la visita al campamento a dos lindas muchachas en pleno pugilato de boxeo, lanzándose magníficos directos y uppercuts de todas clases.
¡Como ven ustedes, no se las va detalle del aprendizaje para llegar a ser unas amas de casa modelos!
Y por último, como premio a las incansables tareas, la comida sencilla y substanciosa, tomada con buen apetito, bajo la caricia del sol o la protección de un árbol.

Mi querida España.

Mi querida España
En esta etiqueta titulada "Mi querida España", podrán ver varios artículos que publicare periódicamente, relacionados con la vida en España de hace aproximadamente un siglo, o lo que es lo mismo, la España, de nuestros abuelos y bisabuelos, que les servirá para ver  lo mucho que ha evolucionado la vida en nuestro país, sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XX.
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lunes, 31 de diciembre de 2018

Fotos antiguas de Mancha Real, Torres, Jimena y Pegalájar (Jaén)

Mancha Real (Jaén)
Población de 7597 habitantes, según el censo oficial de 1910; cabeza de partido judicial, en la diócesis de Jaén. Se halla situada en un extenso y delicioso valle, en cuya parte meridional se eleva la Peña del Águila. Tenía abundantes aguas potables, dedicando las de algunas fuentes y arroyos al riego de sus frutales.
Era muy abundante la cosecha de aceite en todo el término y los cereales.
Pasa por esta localidad la carretera transversal que une la de Ubeda a Moreda, desde Cruz de Requena por Jimena, con la de Baeza a Jaén, utilizando la estación de ferrocarril de la capital, que tiene más próxima y con la cual existía servicio público de carruajes.
Poseía regular teatro, estación telegráfica y su iluminación era eléctrica en aquella época. Además de la iglesia parroquial y capilla del hospital, existen en su jurisdicción otras varias ermitas y ruinas de un convento de religiosos Carmelitas.
En sus inmediaciones se han  reconocido vestigios de antigua población, cuyo nombre se supone que era de Letrana.
Vista parcial.
Conocida también con el nombre de La Manchuela, se encuentra situada en un hermoso valle que se extiende desde la peña del Águila.
Interior de la iglesia parroquial.
Consta de tres naves sostenidas por seis sencillas columnas aisladas de la del centro, apoyándose las otras dos en los muros laterales.
Altar de Jesús de Nazareno
Es de gusto clásico, inspirando gran devoción la imagen de Jesús que en él, se venera.
Plaza de la Constitución.
Aseada y bien dispuesta, se percibe en su centro una de las fuentes de que se surte el vecindario.
Paseo de la Concepción.
Tenía Mancha Real varios paseos que se distinguen por su espléndido arbolado.
Paseo de la Pilas.
Magnífica alameda que constituye un excelente atractivo de la capital del partido.
Ermita de la Concepción.
En las afueras de la ciudad, se levantan las ermitas de la Concepción y de San Marcos, muy visitadas en los días de las respectivas fiestas que en ellas se celebraban.
Exterior de la Iglesia Parroquial.
Dedicada a San Juan Evangelista, ofrecen escaso interés artístico sus dos puertas, que corresponden a la plaza y a la calle Maestra.

Torres (Jaén)
Por el mediodía del partido aparecen las importantes villas de Torres y Albánchez, que por encontrarse  situadas en la falda de la sierra cubierta de nieve, buena parte del año, tienen un clima muy frío. Figuraba el aceite entre sus principales producciones, así como cereales y pastos para el ganado.
Torres contaba 4111 habitantes, según el censo oficial de 1910, y  por su término discurren los arroyos Gil Moreno, que procede de Fuenmayor, el Vil y el río Frío, que se origina en la fuente de los Charcones. 
Vista parcial.
El caserío de la indicada villa aparece escalonado en la ladera de la elevada sierra que la domina.
Fuente de Las Pilas.
Fue arreglada en el año 1903, según reza en una inscripción empotrada en el muro que le sirve de fondo.

Jimena (Jaén)
La villa de Jimena con 2935 habitantes según el censo de 1910, era un importante centro de comunicaciones entre Torres, Albánchez, Garciez,  Bedmar y Mancha Real. Su huerta le daba un carácter pintoresco, siendo el aceite su principal producto. Tenía fábricas de jabón y hornos de yeso. Contaba también en esa época, con iluminación eléctrica. En la cumbre de una peña se distinguen las ruinas del antiguo castillo del Marqués de Camarasa.
El Paseo Nuevo.
Desde las últimas casas de la villa se desarrolla el Paseo Nuevo, descubriéndose parte de la población.
La Fuente y la Plaza.
La fuente de Cánaba suministraba abundante y excelente agua para los usos domésticos de la villa.
Nuestra Señora de los Remedios.
Fuera de la localidad existen varias ermitas, siendo la de Nuestra Señora de los Remedios la que más devoción inspira.

Pegalájar (Jaén)
La villa de Pegalájar mas sus agregados caserío "La Cerradura" y la casa de hortelano Valdelascuevas, sumaban una población de 4910 habitantes según el censo oficial de 1910. Se halla situada al Sur de Mancha Real, en la carretera de Granada a Jaén, de cuya estación de ferrocarril se servía por ser la más próxima. Tenía iluminación eléctrica y un excelente plantío de olivar, cosechándose buenas frutas y uvas de buena calidad.
En su término brota un abundante manantial que forma un estanque, corriendo de Sur a Norte el riachuelo que se encamina a Guadalbullón, en jurisdicción de Jaén.
La Laguna.
Con el manantial que brota a corta distancia de la villa, se forma la pintoresca laguna, cuyas aguas eran aprovechadas para el riego.
Casa Consistorial.
El edificio donde el ayuntamiento celebra sus sesiones, ofrece la sencilla fachada que reproducimos.
Vista general.
Ocupa la ladera de una colina en cuya cumbre se destaca la iglesia.

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