sábado, 2 de mayo de 2015

Fotos antiguas de Coín y Alhaurín el Grande, (Málaga)


Coín, (Málaga)
Villa de 11673 habitantes de hecho según el censo oficial de 1910, donde están incluidos los caseríos Benitez, Capèllanía, Carranque, Cerradillos, Fuentes, Llanos, Llanos-Caridad, Malara, Morón, Noria, Pereila, Puerto Falso, San Román, Santa Isabel, Valencia, Villalba y la casa de labor Albuguería.
Villa situada a 35 kilómetros de la capital de la provincia, con estación de ferrocarril a un kilómetro, de la que arranca la línea del suburbano de Málaga. Carreteras a Monda, Cártama y Málaga.
El territorio de este término, no puede ser más hermoso, por su fertilidad y por las extensas perspectivas que presenta. Numerosos nacimientos de agua le riegan en diversas direcciones y sus corrientes van a engrosar el río Grande, que se forma en la sierra de Tolox y desagua en el Guadalhorce.
Los principales productos agrícolas consisten en aceite, cereales, naranjas, limones, higos y uvas de embarque. Se cría ganado lanar, cabrío, vacuno, caballar y de cerda, pero en poca cantidad, y abunda la caza de conejos y perdices.
Hay fábricas de serrín de corcho, de tejidos, de jabón, de panes de higos, de pastas para sopa, de almidón, de aguardientes y de harinas, algunas de ellas movidas por fuerza hidráulica, aprovechada de los saltos de agua formados por las numerosas corrientes que brotan de la sierra.
Hay canteras muy ricas de mármol blanco y azul. El alumbrado es eléctrico.
Se celebran ferias muy importantes del 10 al 15 de Agosto.
Vista general.
Se extiende esta villa en el extremo Occidental de la riquísima Hoya de Málaga, entre exuberantes huertas y suaves colinas.
Camino de Antequera.
Vista parcial de la villa, desde la parte Norte de la misma.
Alameda de Alfonso XII.
Aún que no tiene álamos, se ha dado este nombre al más céntrico y bien urbanizado paseo de esta villa.
Fuente de la Alameda.
Una de las fuentes públicas más ricas y abundantes de agua.
Fuente de San Agustín.
Otra de las fuentes que manan continuamente por sus múltiples caños. Estas fueron costeadas por el obispo de Málaga, Don Juan de Eulate y Santa Cruz.
Calle de la Feria.
Así se llama por celebrarse en ella antiguamente las ferias.
Nacimiento del río Percitas.
Este río, juntamente con el Grande y el Fahala, riegan el término de Coín y vierten todos al Guadalhorce.
Altar mayor de San Juan.
Además del suntuoso retablo churrigueresco, son de admirar las labores de la bóveda y los muros de la capilla.
La Virgen del Tránsito.
Venerada imagen, presentada en forma altamente realista.

Alhaurín el Grande, (Málaga)
La villa de Alhaurín el Grande más las casas-huertas, y de labor Ballesteros, Dehesa Baja, Dehesilla, Agonías, Campiñuela, Fahala (molino), Malara, Montánchez (molino de harina), Piegallina, Puerto de Gómez, Quilín, Quinto, Los Tableros y Urique, suman una población de 9151 habitantes según el censo oficial de 1910. 
El territorio se halla repartido entre montes y llanos; el primero es generalmente silíceo y en cierta parte pedregoso, pero fértil, y el segundo es arcilloso y de muy buena calidad para toda clase de cultivos.
Le baña el río de Fahala y multitud de arroyos formados en las laderas de Mijas. Las principales producciones agrícolas son: cereales, vinos, frutas y uvas de embarque. Cría ganado lanar, cabrío, vacuno y de cerda. Tiene fábricas de aguardientes, de almidón, de bebidas gaseosas, de serrín de corcho y una de electricidad.
El origen de esta villa es antiquísimo, habiendo sido hallados en sus alrededores varios restos de edificios romanos. El nombre de Alhaurín es debido a los moros, de cuya época se han hallado también numerosos vestigios. Los Reyes Católicos la reconquistaron en 1487. En la guerra de la Independencia los franceses volaron el castillo al abandonar la población, pereciendo más de cien habitantes de la misma 1812.
Altar mayor de la parroquia.
Aunque de antigua fundación, este templo, dedicado a Nuestra Señora de la Encarnación, ha sido reconstruido en época relativamente reciente. El emplazamiento de esta iglesia corresponde a un antiguo castillo árabe. El templo fue edificado en la época de Felipe II y reedificado en el siglo XIX, en estilo neoclásico; contiene una imagen de la Virgen, donada por los Reyes Católicos, y un lienzo de Murillo.
Nuestra Señora de la Encarnación.
Imagen de la Patrona de la villa, que se venera en la iglesia parroquial.
Fuente de Lucena.
La gran riqueza de aguas de la sierra de Mijas se manifiestan en esta fuente pública, cuyos doce caños manan constantemente.
Puente del ferrocarril.
Sobre el pequeño río Fahala cruza este hermoso puente, que corresponde a la línea del suburbano de Málaga a Coín.
Vista parcial.
Entre la exuberante vegetación de que se halla revestida la sierra, surge el blanco caserío de la población de la villa.
Calle de San Sebastián.
El piso irregular de esta población montañesa, no obsta para que sean bastantes espaciosas algunas de sus calle céntricas.
Vista general.
Esta villa está situada en la vertiente Septentrional de la sierra de Mijas.

martes, 21 de abril de 2015

Fotos antiguas de Moguer, Niebla y Palos de la Frontera, (Huelva)


Moguer, (Huelva)
Ciudad de 7546 habitantes, según el censo oficial de 1910, situada en un cerro a la izquierda del Río Tinto, a 22 kilómetros de la capital y 6 kilómetros de San Juan del Puerto.
Nada en concreto puede afirmarse respecto al origen de esta ciudad, por más que algunos escritores hacen derivar su nombre de la antigua Urium, de que nos habla Ptolomeo, anteponiendo la palabra mons.
Como toda la comarca, fue reconquistada por las armas de Alfonso X el Sabio, habiendo dependido de Niebla anteriormente.
En 1333 fue donada por D. Alfonso II a su almirante D. Alfonso Jofre Tenorio, del cual pasó a la ilustre familia de los Portocarrero, en la cual recayó el señorío de la villa, por haber casado la hija de aquel, Doña María Tenorio, con D. Martín Fernández Portocarrero.
Se ha dicho que en tiempo de su reconquista no era más que una aldea, pero es probable que constituyese ya en aquel entonces una villa, según hace observar D. José S. Mora en un manuscrito de fecha 10 de Julio de 1902, que se guarda en el convento de Santa Clara, del cual entresacamos algunas notas. Así parece deducirse de las fundaciones hechas por el almirante Jofre Tenorio y su mujer D.ª Elvira Alvarez, de los conventos de Santa María de la Esperanza y de Santa Clara en la villa de Moguer.
También se habla del señorío de la villa cuando en 1420 casó D. Tello de Guzmán con D.ª Elvira Portocarrero.
En 1642, Felipe IV le otorgó la categoría de Ciudad, a la cual agregó Carlos III los títulos de Muy Noble y Muy Leal.
Campanario de la Parroquia.
Gallarda torre cuadrada, cuyo conjunto y especialmente su remate, recuerda la famosa Giralda de Sevilla.
Claustros del Convento de Santa Clara.
Sencilla construcción que en su conjunto recuerda la influencia de la arquitectura árabe.
Claustros del Convento de San Francisco.
Forman un patio rectangular con arcos de medio punto, probablemente construidos en el siglo XVI.
Estatuas Yacentes en el Convento de Santa Clara.
Ocupan el centro de la capilla mayor, perteneciendo a individuos de la familia de Portocarrero, que fundó el convento.
Sepulcro en el Convento de Santa Clara.
Al lado del Evangelio de la iglesia, aparece este monumento sepulcral, eregido en el siglo XV para guardar los restos mortales de Portocarrero de Cárdena y los de su esposa.
Monumento en el Convento de Santa Clara.
Inspirada obra del Renacimiento que ocupa el lado de la Epístola, con notables estatuas yacentes de los personajes descendiente de la familia de los fundadores allí enterrados.
El Ayuntamiento.
Elegante edificio con doble galería de arcos en el centro de su fachada, que se levanta en la plaza de la Constitución.
Calle de Sagasta.
Limpia y bien aseada, con sus edificios de planta baja y un alto, descuella entre las principales vías públicas de la población.
Ermita de Nuestra Señora de Montemayor.
En las afueras de la Ciudad, se erigió el santuario de aquel nombre que tanta devoción inspira a los habitantes de la misma.
Interior de la parroquia de Nuestra Señora de la Granada.
Majestuoso templo, de severa aunque sencilla arquitectura. Consta de tres espaciosas naves de unos cincuenta y cinco metros de longitud por treinta y seis de ancho.

Niebla, (Huelva)
La villa de Niebla más sus agregados caseríos de La Cumbre, El Encinar, Lavapies, La Peñuela, La Pulida, Rabo-Conejo y Tumbalejo; más, la estación de ferrocarril "Corral de la Bodega", suman una población de 2087 habitantes, según el censo oficial de 1910.
Fue convertida en corte de uno de tantos reinos musulmanes como figuraron en aquel país, siendo reconquistado por Alfonso X en 1257, quedando incorporada al reino de Sevilla. En 1283 se desprendió de ella a favor de su hija la reina de Portugal Doña Beatriz de Guzmán, siendo después de la muerte de ésta reintegrada a la corona, de la que fue separada más tarde hasta que se erigió en cabeza de Condado el año 1369, llevándola en dote la mujer de don Juan Alonso de Guzmán, señor de Sanlúcar.
Río Tinto y Torre del Oro.
La importancia militar e histórica de esta villa, viene demostrada por los restos de sus arábigas murallas, y ruinas del palacio de los Condes de Niebla.
Iglesia de San Martín.
Antigua mezquita, fue consagrada al culto católico después de la reconquista de Niebla por Alfonso X.
Puerta del Agua.
Se abre en el lienzo meridional del recinto amurallado, sobre la margen del río, constituyendo un interesante ejemplar de dominio árabe.
Puerta del Socorro.
Fue una de las primitivas entradas de la población, remontándose tal vez a la época romana y reformada por los árabes.

Palos de la Frontera, (Huelva)
Convento de Santa María de la Rábida.
Este cenobio se levanta en un lugar triste y solitario a la izquierda del río Tinto, poco antes de juntarse con el Odiel, en la ría de Huelva. Esta casa es célebre en la historia patria por haber sido acogido en ella Cristóbal Colón, quien expuso ante los religiosos recoletos franciscanos sus planes de navegación a través del Atlántico, que dieron por resultado el descubrimiento de América.
Con este hecho tan trascendental, van unidos los nombres de Fray Antonio de Marchena, el guardián Fray Juan Pérez, el médico Garci Fernández, establecido en Palos, y el intrépido marino Martín Alonso Pinzón, quien armó a sus expensas la carabela Pinta, con la cual acompañó a Colón en su viaje hacia lo desconocido.
La flotilla compuesta de las carabelas Santa María, Pinta y Niña, partió el 3 de Agosto de 1492, del vecino puerto de Palos, situado entre el convento y Moguer, y a él regresaban en el mes de Marzo del siguiente año, después de haber realizado la grande empresa que tanta influencia había de tener en el porvenir de nuestra nación.
Monumento en Santa María de la Rábida.
Fue erigido en la parte exterior en recuerdo del descubrimiento de América, a cuyo memorable hecho va unida la historia de aquel cenobio.
Nada puede afirmarse en concreto referente al origen del convento de la Rábida; si bien la tradición supone ya existente en aquel mismo sitio, un templo pagano en tiempo de los romanos, convertido después en santuario cristiano; añadiendo que éste continuó abierto al culto durante la dominación musulmana.
Por más que no existen documentos que lo acrediten, se dice que en el siglo XIII, después de las conquistas llevadas a cabo por D. Alfonso el Sabio, se establecieron los Templarios en la Rábida; y habiendo tenido que abandonar aquél recinto a los pocos años, fue habitado por religiosos conventuales hasta mediados del siglo XV. Pasó luego al poder de los observantes, por bula de Eugenio VI, quienes permanecieron en dicha casa hasta la exclaustración en 1835.
Con posterioridad fue en parte reparado para evitar su completa ruina, y en 1892 con motivo del centenario del descubrimiento de América, se efectuaron algunas obras y se construyó el sencillo monumento que hemos visto en la fotografía anterior.
Palos de la Frontera con 1902 habitantes, según el censo oficial de 1910, es una villa situada entre Moguer y el expresado convento, al que le cabe la gloria de haber contribuido muy directamente en el descubrimiento de América, sin que le reportasen apenas ningún beneficio los sacrificios hechos por sus intrépidos hijos.
Queridos amigos, quiero comentaros por si es de vuestro agrado verlo, que he colaborado con la periodista Ángela Rodríguez Bonachera de la Agencia "Europa Press", con imágenes de la Feria de Abril de principios del siglo XX, para un artículo publicado por la citada agencia.
Para verlo, por favor pinchar en el siguiente link: