jueves, 20 de julio de 2017

Convento de Santo Domingo, de Jerez de la Frontera.

El Convento de Santo Domingo, en Jerez de la Frontera.
Fuera de las murallas de Jerez, en aquellos tiempos en que la hermosa ciudad andaluza pertenecía a los árabes, existían varias atarazanas. En una de ellas, que ocupaba el lugar donde terminaba la calle Duque del Almodóvar del Río, se construyó el convento cuyo nombre encabeza esta líneas, y en el que se hallan mezclados distintos órdenes de arquitectura.
La mañana del 5 de Octubre de 1264, embriagadora de sol meridional, perfumada por el aroma de los campos que cubrieron los moros de cármenes y vergeles, caía la ciudad de Jerez, definitivamente reconquistada, en poder del Monarca D. Alfonso X.
Como Boabdil lloró a Granada, debieron llorar los árabes que habitaron la antigua Ceres a esta ciudad tan cercana a su patria, tan enamorada de su cielo, que había sido testigo del esplendor mahometano.
Aquel mismo año, expulsado los moros, cedía D. Alfonso X, el convento del que nos ocupamos a la Orden de Predicadores.
Vista exterior del Convento de Santo Domingo. 1929.
De las dos puertas que posee, una de ella no llegó a terminarse, pues hubo necesidad de parar las obras, para no volver a continuarlas, habiendo quedado como actualmente se encuentra. La otra puerta, llamada del Rosario, formada por un arco almohadillado, que tiene a los lados cuatro columnas corintias que sirven de sostén a un entablamento, en el que descansan cuatro florones.
Puerta principal del Convento.
Entre las capillas que posee esta iglesia, merece una especial atención la del Rosario, barroca y construida toda de madera y jaspe, teniendo su ingreso por un magnífico pórtico, que llega hasta la bóveda. Su interior está rodeado de un alto zócalo, y en el único altar que posee, se venera desde el año 1753, la imagen de Nuestra Señora del Rosario.
Detalle del retablo de la capilla del Rosario.
Arco de ingreso a la capilla del Rosario.
La Sacristía fue ejecutada por P. M. Hoces y la antesacristía data del año 1670, ésta última servía de sala de capitulo a la comunidad. Existe además en este convento una bellísima escultura representando a San Vicente Ferrer, en penitencia. Es del siglo XVI y atribuida a Nuñez Delgado.
Retablo del altar mayor.
Hermosa y valiosa reja del Sagrario.
No falta tampoco al Convento, el perfume de una tradición de fe:
Era el año de 1285, aquel año en el que Abenyusset, Rey de marruecos, levantó el cerco de Jerez, que heroicamente se había resistido, a su empuje, durante seis meses, al acercarse Don Sancho el Bravo, que lo retó diciendo: "Aguarda y conocerás el valor de los caballeros castellanos".
Por el Mediterráneo, con rumbo a España, navegaba el caballero genovés Domingo Adorno. En el golfo de Rosas le sorprendió la noche, y con ella una horrible tempestad. Cuando invocaba al cielo, desconfiando de salvarse, envuelta en una luz inexplicable, vieron que se acercaba una nave portadora de una imagen de María.
Traslada al barco del caballero genovés y retirada a descansar toda la gente, éste oyó hablar a la Virgen, y escuchó estas palabras: "Llévame a Jerez, al convento de mis hijos los Frailes Predicadores; que voy para consuelo de jerezanos". Y a jerez fue la imagen que se llamó de Nuestra Señora de Consolación. Depositada primero en la ermita de Nuestra Señora de Guía, solo los frailes Dominicos, cuentan la tradición, pudieron moverla, revelándose con estos milagrosamente, que con ellos quería estar la Señora; pero, deseando probar más claramente aquellos deseos, la colocaron de nuevo en la carreta en que hasta Jerez había venido. Los novillos que de Ella tiraban, se pararon a las puertas del Convento de que nos ocupamos, siendo inútiles cuantos esfuerzos se hicieron, para que continuara su marcha. La imagen estuvo primero en la Sacristía, y después, durante doce años, en el altar mayor, teniendo hoy su capilla,  que fue edificada en el siglo XIV, y reedificada en el siglo XVIII.
En 1741 se labró la reja que posee, y en 1766 se decoró el interior de dicha capilla, debiéndose la reedificación a Santiago Adorno, descendiente del genovés Domingo.
Claustros.
Perspectiva del jardín, en el claustro del convento. 
Detalle de una de las puertas de Santo Domingo.
Y con esto pongo fin, a la breve reseña del Convento de Santo Domingo, donde la Virgen de Consolación, como la de las Caldas (Santander); Montesclaros (Burgo); Nieva (Segovia) y Peña de Francia (Salamanca), eligió por Si misma su morada, para añadir el perfume de una tradición, a la linda ciudad andaluza, que parece dormir eternamente, bajo la magia del cielo meridional, arrullada por el canto, del anciano Guadalete.

lunes, 10 de julio de 2017

Fotografías antiguas de Pekin. (IV parte).

北京市的老照片。第二部分。
Fotografías antiguas de Pekin. 1928.
(Cuarta parte)
Feliz verano, a todos.
Palacio de Invierno.
Palacio de Invierno, muro de los dragones.
Palacio de Invierno.
Palacio de Invierno, colina del carbón.
Palacio de Invierno.
Ciudad imperial, puerta del mediodía.
Mujeres manchues en un puesto de refrescos.
Pagoda en el Parque Imperial de Caza.
Parque Imperial de Caza.
Parque Imperial de Caza. Arco de honor.
Ciudad Imperial. Puerta del Mediodía.
Estanque del Norte, en la Ciudad Imperial.
Entrada en la Ciudad Imperial.
Vendedor de legumbres.
Dung-bien-men.
Mezquita.
Pagoda Ming. en el estanque del Norte.
Pagoda de los "Ocho-Li".
Yüng-tschan, puente del lomo de camello.
Tsien men.
Coolí, junto al fuego.
Puerta de Ha-ta-men al anochecer.
Puente Idilios, de Dung-bien-men.
Pagoda de porcelana.
Yün-tschan. Pagoda de porcelana.
Templo de la agricultura.
Tumba del Emperador, Kiang-schi.
Templo de las Campanas. Gran sacerdote.
Sepulcros.
Templo Lama.
Templo Lama. Jung-ho-kung.
Pi-yün-tse.
Pi-yün-tse.
Templo de las 10.000 edades. Sacrificador.
China sacrificadora.
Templo amarillo. Guardián.
Templo amarillo. Estufa de mármol.
Actriz.
También pueden ver lo siguiente:




Gracias, por su visita.