lunes, 22 de agosto de 2016

Fotos antiguas de Cazorla, Quesada, La Iruela y Peal de Becerro (Jaén)

Cazorla (Jaén)
Ciudad con 8866 habitantes según el último censo oficial de 1910, situada al pie de la sierra de su nombre. Conserva interesantes restos del antiguo castillo y las ruinas de la iglesia de Santa María.
Posee una feraz campiña, con abundante aceite, cereales, frutas, etc., y la enriscada sierra poblada de árboles y abundante caza.
El Adelantado de Cazorla, formó un distrito cuyo señorío temporal y espiritual fue otorgado por el rey San Fernando al arzobispo de Toledo Don Rodrigo Giménez.
El dominio temporal se perdió para la mitra, pero continuó todavía ejerciendo la jurisdicción espiritual el arzobispo de Toledo. En la vicaría eclesiástica de Cazorla, se resolvían y fallaban a nombre del arzobispo, los negocios gubernativos y contenciosos que en ella ocurrían y a la cual estaban adscritas las parroquias de Cazorla, Chiluevar, Huesa, Iruela, Hinojares, Molar, Pozo-Alcón, Peal de Becerro, Quesada y Santo Tomé.
En tiempos de Carlos I se concedió el señorío temporal a Don Francisco de los Covos, pasado después a los sucesores de éste, los marqueses de Camarasa, que lo ejercieron plenamente hasta el año 1601, en que se terminó el pleito interpuesto por los arzobispos a favor del Cardenal Don Reinardo de Rojas y Sandoval, poseyéndolo sus sucesores.
Su patriótica conducta por la guerra de la Independencia, le valió el título de ciudad, cuyas armas consisten en un castillo y en medio de él una estrella con dos escudos pastorales.
Vista general
Ocupa una pintoresca situación en la vertiente septentrional de la escarpada sierra de su nombre.
El Solarillo y el Castillo
Típico barrio del Cortijillo, dominado por las ruinas de la antigua fortaleza que se destaca sobre el fondo de la fragosa sierra.
La Torre del Castillo
Lo más notable que subsiste de la fortificación cuyos orígenes se remontan a la dominación árabe, es la cuadrada torre que reproducimos con sus característicos ventanales.
Paseo del Santo Cristo
Uno de los principales paseos lleva el nombre del famoso Santo Cristo venerado en su iglesia y que tanta devoción inspira a los vecinos de la ciudad.
Ruinas de Santa María
Construida esta iglesia a expensas de los Marqueses de Camarasa, quedó abandonada después de haber sido incendiada por los franceses en 1811.
Plaza de Santa María
Ocupa el fondo de la misma, la fuente de tres caños con su frontispicio de sillería.
Plaza de Gómez Segura
Los elevados montes que se divisan próximos a esta plaza, le dan un especial carácter que con dificultad se encuentra en poblaciones de la importancia de Cazorla.
Barranco de La Hoz
Cascada de sorprendente efecto por los variados juegos que ofrecen sus aguas al precipitarse en el fondo del torrente.
Desfiladero de la Magdalena
El quebrado territorio de esta jurisdicción, presenta bellezas naturales de primer orden, de las cuales constituye una pequeña muestra la vista que acompañamos.

Quesada (Jaén)
Después de la cabeza del partido, se distingue como más importante entre las demás poblaciones, la villa de Quesada de 8216 habitantes (censo 1910) y que ocupa el centro de la jurisdicción, hallándose enlazada mediante carretera con Peal de Becerro, y posee además estación en el ferrocarril de Linares a Almería. En su término tiene sus fuentes el caudaloso Guadalquivir que discurre por el Este en dirección Norte; mientras que por el Oeste pasa el Guadiana Menor después de haber regado los términos de Huesa e Hinojares.
Hubo en esta villa un convento de dominicos con su iglesia dedicada a San Juan Evangelista.  Existen varias salinas en su término y celebra ferias los días 25, 26 y 27 de Agosto.
Dos campesinos
Por la presente fotografía puede apreciarse el clásico traje usado por los campesinos de los altos valles en donde nace el Guadalquivir.
El Alto Guadalquivir
Reunidos los diferentes arroyos, que forman el Guadalquivir, al salir de la cañada, no es más que un riachuelo cuyo caudal va aumentando hasta construir una de las más importantes corrientes fluviales de a Península.
Vista parcial
Su aspecto es sencillo como todas las poblaciones de la sierra, distinguiéndose esta localidad por proceder de su término el río más caudaloso de Andalucía.
Nuestra Señora del Fiscar
Entre Breñas se halla edificado el conocido santuario de la Virgen del Fiscar, patrona de Quesada.

La Iruela (Jaén)
Cerca de Cazorla y de la sierra de este nombre se encuentra la villa de La Iruela de 5581 habitantes según el censo oficial de 1910, y sus agregados Burunchel, Cañamares, Celadillas, Chilluévar, Dehesa Ala, Dehesa Baja, Estrella, Fontanares, Lancha del Molino, Mortalejos, Palomar, Tramalla y Vacarizuela, hacen que le corresponda el tercer lugar en cuanto a número de población de este partido.
Conserva vestigios de antiguo castillo y por su pintoresco término discurre el Guadalquivir a los pocos kilómetros de su formación.
El Castillo
Emplazado encima de un peñasco, pueden apreciarse las ruinas del viejo castillo dominando la población.
Calle Nueva
Compuesta de sencillos edificios. el conjunto de los mismos ofrece simpática nota de las poblaciones rurales.

Peal de Becerro (Jaén)
Cabe destacar de esta villa, que constituye el principal centro de comunicaciones del partido que nos ocupa, y por la importancia de las salinas que en su término se encuentran.
Peal de Becerro más las aldeas: Almiceran, Hornos y Toya, suman una población de 4022 habitantes, según el censo oficial de 1910.
Vista parcial
En último término destaca la iglesia y las cuadradas torres pertenecientes a antiguas fortificaciones.

jueves, 11 de agosto de 2016

La Torre del Oro.


Santa Bárbara portando una maqueta de la Torre del Oro.
Iglesia de San Nicolás. (Talla en madera del siglo XVIII).
La Torre del Oro.
El analista árabe Ibn AQbi Zar, en su obra Rawd al-Quirtas dice que la Torre del Oro se construyó en el año 617 de la Hégira ( del 8 de Marzo de 1220 a 24 de Febrero de 1221). Sevilla bajo la dominación almohade era entonces la capital de Al-Andalus, dotándosele de importantes monumentos civiles, militares y religiosos, asi como de obras de infraestructuras y de comunicaciones. Entre las obras defensivas se construyó una larga coracha, que desde el ángulo más meridional del Alcázar exterior, que en esos momentos serviría de Ceca o Casa de la Moneda, iba a adentrarse hasta el río. La coracha estaba defendida por una serie de torres, de las que se conservan cinco. Dos se hallan en el Museo de Arte Contemporáneo, antigua Cilla del Cabildo, en la calle Santo Tomás; una de ellas en el interior y la otra a la derecha de la fachada. La tercera es la llamada Torre de Abdelazis o del Homenaje. Entre ellas y otra próxima se abría un postigo que conducía al Alcázar; es el actual Arquillo de Mañara, que se conserva muy reformado. La siguiente torre, la de la Plata, se halla parcialmente oculta por un edificio en la calle Santander. Finalmente en el extremo de la coracha se construyó una torre albarrana, la del Oro.
Dibujo de Alejandro de Laborde en 1812. Universidad. Laboratorio de Arte.
Es curioso observar que el número de lados de cada una de estas torres aumentan en progresión aritmética en dirección al río, ya que las torres que se hallan en torno a la antigua Cilla son de planta cuadrada; la de Abdelazis es exagonal; la de la Plata, octogonal, y la del Oro, dodecagonal. Falta por tanto, un eslabón entre la Torre de la Plata y la del Oro, la que siguiendo esa progresión tendría que ser decagonal. A ella se alude en un pleito de 1567.
Dibujo de Pérez Villamil en 1842.
El origen del nombre de la Torre del Oro es un tema controvertido. Algunos historiadores afirman que se debe por ser lugar donde se depositó el oro. Para otros, a causa del revestimiento de azulejos dorados. El nombre de la torre es la traducción del que tuvo en la época musulmana Borg-al-dsayeb, por lo tanto anterior al supuesto depósito de oro de Pedro I y del procedente de América. Tampoco estuvo revestido de azulejos dorados. El primer cuerpo estuvo pintado de almagra y el segundo -como hoy- con azulejos verdes y blancos. El vulgo pudo muy bien denominar la Torre del Oro por el enlucido, en contraposición de la Torre de la Plata, que estuvo siempre blanqueada.
Detalle de "Puerto de Sevilla. Foto: Pablo Marés (Calotipo) 1848.
A lo largo de sus siete siglos de existencia, La Torre del Oro, ha tenido diversos usos, lo que ha incidido en su fisonomía. Construída como baluarte defensivo, después de la Reconquista fue habilitada como capilla. En tiempos de Pedro I sirvió de prisión y en el siglo XIX de almacén de pólvora. Desde el pasado siglo ha estado instalada en ella diversas oficinas de la Compañía de Navegación del Guadalquivir, Capitanía del Puerto y Fielato del Muelle. Ha servido de registro de nivel, indicando con azulejos en sus fachadas la altura alcanzada por el río en las inundaciones. Se utiliza como punto geodésico; en una inscripción existente en el último cuerpo de la torre se indica: "Meridiana a la cúspide de la Giralda" 30º 14 52 E. Desde 1944 es Museo Naval.
Reforma de los muelles. Foto: Luis León Massón (Albúmina) 1864.
Torre del Oro (J. Laurent, 1860)
Fotografía tomada desde el antiguo Puerto camaronero, inmediata a la franja trianera aparece a la derecha una draga de considerables proporciones, de las utilizadas para ahondar el lecho del río con objeto de procurarse el suficiente calado que permitiese la entrada de buques de gran tonelaje. En primer plano se destaca a la izquierda un barco de vapor con rueda de paletas como sistema de propulsión. A los pies de la Torre del Oro, otra embarcación de vapor acompañada de algunas chalupas y falúas que no llegan a ocultar del todo la desembocadura del arroyo Tagarete. Y en el muelle se aprecian varias vagonetas esperando ser cargadas. Eduardo Camacho Rueda. Historiador. Foto: Lucien Levy. Década de 1880.
En la orilla trianera vemos este hermoso bergantín-goleta, de mediana proporciones, de dos palos y velas cuadradas. En la orilla sevillana, era habitual que atracasen los buques de vapor, del que tenemos una muestra en el situado junto a la Torre del Oro, de pequeño tonelaje, provisto de velas triangulares. Comprobamos que la base de la Torre se encuentra, prácticamente, a ras del agua, lo cual parece indicarnos que el río se hallaba en una de sus incontables crecidas que, habitualmente, terminaban en inundaciones. - Eduardo Camacho Rueda. Historiador. Foto: Lucien Levy: Década de 1880.
Instantánea sacada desde la Torre del Oro que, tomando el Guadalquivir como eje, muestra la franja histórica del puerto: a la derecha la margen sevillana del Arenal y, a la izquierda, la trianera de la calle Betis. Foto: Lucien Levy, década de 1880.
Vista de la Torre, desde los muelles de la calle Betis. En primer plano el embarcadero que utilizaban las "Cigarreras" de Triana, para cruzar el río, camino de la Real Fábrica de Tabacos. Foto: Lucien Levy 1882.
Muelles con Torre del Oro al fondo. Foto: Ramón Almela (Albúmina) 1888.
Acarreo de Barcos, 1902
Postal 1902.
Postal de principios del  siglo XX.
En tiempo del rey D. Pedro I habitó la torre doña Aldonza Coronel, favorita del Soberano. 
Torre del Oro. Foto: L. Roisin (Huecograbado) 1928.
Plano perspectiva axonométrica. Autor: Rafael Manzano Martos.