miércoles, 2 de septiembre de 2015

Fotos antiguas de Aguilar y Puente Genil, (Córdoba)



Aguilar, (Córdoba).
Ciudad con 12637 habitantes (censo 1910) y cabeza de partido judicial de su nombre. En el término de Aguilar se han encontrado algunas antiguedades, por lo que se ha creído era su fundación romana.
En 1248 fue reconquistada por San Fernando, conociéndose entonces con el nombre de Poley, que fue cambiado por el que actualmente lleva, en 1257, por el que tenía el señorío de la villa.
Después de su reconquista se fundó el estado de Aguilar, del que era cabeza nuestra ciudad, comprendiendo, además de la antigua villa, las fortalezas de Montilla, Monturque con 1706 habitantes (1910), Castil Anzur y el Pontón, con sus tierras y términos, que han suscitado algunas cuestiones.
Duró dicho estado hasta el último tercio del siglo XVIII, habiendo pasado últimamente el título a la Casa de Medinaceli.
Aguilar la forman dos barrios. siendo el más antiguo el superior, conocido por la Villa, en donde se encontraban las principales casas de la población. Esta aparece esparcida por las cuatro pequeñas colinas, denominadas del Castillo, Cerrillo, La Silera y Don Fernando.
Vista parcial
Hermosa perspectiva de una parte de la ciudad vista desde el Real de la Feria.
Real de la Feria
Interesante nota de costumbres andaluzas, obtenida con ocasión de celebrarse la renombrada feria en el sitio al efecto destinado.
Paseo de la Membrilla
Constituye uno de los principales sitios de reunión y esparcimiento de la ciudad.
Casas Consistoriales
En uno de los lados de la simétrica plaza, aparece la fachada del edificio del Ayuntamiento, ostentando es escudo de armas de la ciudad en la parte superior.
La Torre del Reloj
Aislada torre de ladrillos de tres cuerpos con su remate, construida en 1776 para el mismo objeto a que actualmente se halla destinada.
Puerta principal de la Parroquia de Soterraño
En el siglo XVI, este templo fue objeto de una radical reforma, ofreciendo, el arco de su fachada, primorosos detalles del Renacimiento.
La Virgen del Soterraño
Devota imagen patrona de la ciudad, que se venera en la parroquia de su nombre.
Juzgado de Primera Instancia
Antiguo edificio ocupado por el juzgado del partido de referencia.
Interior de la Iglesia del Carmen
 Fue ocupada por los Carmelitas descalzos en 1590, fue enterrado en 1596 el cuerpo que se conserva incorrupto del Beato P. Fr. Agustín de los Reyes. Después de la exclaustración, fue erigida la ayuda de parroquia en la iglesia del exconvento de Carmelitas.

Puente Genil, (Córdoba)
Puente Genil más las casas de huertas Isla del Obispo, Ribera Alta, Ribera baja o Ribera de San Juan, Ribera-Palomar y la estación de Ferrocarril, suman un total de 14230 habitantes en el censo de 1910.
Esta villa es una de las más importantes de Andalucía. Posee muchas prensas de aceite, cuyo producto abunda en su campiña; varias fábricas de aguardientes, jabón, harinas, mosaicos hidráulicos, electricidad, hornos de yeso y cal, alfarería, etc.
Las riberas del Genil se distinguen por sus frutales y huertas, buen vino y existen además dehesas de pastos.
Tiene Escuela Elemental de Artes e Industrias; Asilo de Santa Susana; parroquia de Nuestra Señora de la Purificación y la de Santiago, en el arrabal de Miragenil, que estuvieron sujetas a la vicaría de Estepa (vere nullius). Antes de la exclaustración había los conventos de San Francisco y la Victoria, contando además con varias ermitas, fuentes públicas, teatro del Circo y excelentes paseos.
Calle de Baena
En segundo término destaca el elevado campanario de la Iglesia de la Concepción.
Calle Contarería
Por su situación y por la concurrencia que la frecuenta, ofrece una de las más típicas notas populares de la localidad.
Vista de Miragenil.
En la opuesta orilla del río se descubre el pintoresco barrio agregado a Puente Genil en 1834.
Parroquia de la Purificación
Junto a esta iglesia parroquial, se levanta la elegante torre-campanario de planta cuadrada, con balcón corrido en el primer cuerpo.
Río Genil y La Cruz de San Juan
Siguiendo el curso del importante río, pueden apreciarse los pintorescos alrededores de la mencionada población.
Puente de Hierro
Cerca de la aldea del Palomar, la línea férrea cruza el Genil por medio del elegante puente de tres tramos que vemos en la fotografía.
Vista general
Esta importante población andaluza se encuentra situada en la orilla del río Genil, cuyo nombre lleva.

lunes, 24 de agosto de 2015

Los precursores del Sevilla Fútbol Club.



Los precursores del Sevilla Fútbol Club
Próximo a cumplirse 110 años de la fundación del Sevilla C. F., y por estimarlo de especial interés, puesto que se trata de hechos curiosos relacionados con los primeros pasos del fútbol sevillano y la fundación del Sevilla C. F. hoy les ofrezco una entrevista hecha por el redactor "Beltran" del periódico ¡OIGA! a don Luis de Ybarra y Osborne, uno de los precursores de aquella era que se puede llamar heroica cuando el fútbol se consideraba algo exótico y fuera de lugar. Años difíciles y de intensa oposición con que tuvieron que luchar.
Don Luis de Ybarra y Osborne.
        Nota del editor:
 - Me he permitido incluir en negrita, algunos datos que no son de la entrevista hecha a don Luis, pero, que pueden servir para complementar la misma. 
- - * - -
En Sevilla empezó a jugarse al fútbol, allá por el año 1900. Unos ingleses, Mister Landon, mister Hamik y mister Vood, se reunía para jugar al "foot-ball", como antes se decía, detrás de una fábrica de vidrio que existía en el barrio de la Trinidad. Y a ellos se unieron varios sevillanos, como don Nicolás y don Fermín Zapata; don José Luis Gallego; don Angel Leaniz; un bilbaino apellidado Artora y un madrileño, cuyo apellido era Sevillano.
En verdad, que aquello no se comprendía bien. Eran los tiempos en que la Fiesta Nacional acaparaba la atención de todos. Pero, el germen del fútbol había anidado en nuestra Sevilla. 
En esta entrevista, don Luis nos cuenta como se inició su afición al deporte del balón redondo.
- En 1902 me enviaron a Inglaterra y para aprender el inglés más rápidamente ingresé como alumno externo en el Paston Grama Schol. Mis progresos en el idioma se debieron más a mis condiscipulos que a la clases recibidas. En el Colegio había media hora dedicada a cultura física y gimnasia educativa y se practicaban varios deportes, y como vieron mi agilidad, condición indispensable para ser buen futbolista, me incorporaron inmediatamente al equipo. Cuando regresé a Sevilla, a principios de 1905, traía mis botas, pantalón y elástica, que constituían el uniforme del equipo colegial, y un balón.
Los colores que don Luis Ybarra, trajo de Londres, fueron camiseta rojiblanca y pantalón azul. Se trató de que aquí, en Sevilla,  las confeccionaran, pero al final hubo que recurrir a un capitán de barco, que iba con frecuencia a Inglaterra, y de allí las trajo.
- Los "pollitos" de entonces nos reuníamos en una cervecería que había en la Puerta de Jerez, desparecida con el ensanche, y en el Café Nevería del Teatro-Circo Eslava, que estaba en lo que hoy es Hotel Alfonso XIII. En aquella reunión nació la idea de formar un equipo de fútbol, pues varios de los que la constituía lo habían practicado en el extranjero durante sus estudios, y así puede decirse que quedó fundado el Sevilla F. C. aunque más tarde se cumplieran los trámites para legalizar la sociedad en el Gobierno Civil.
- Mi memoria me falla en esto, pero con seguridad desde los primeros momentos figuraron los hermanos Paco y Tiburcio Alba, los hermanos Miguel y Manuel Zapata, Antonio Avilés, que fabricaba caja de madera para la Fábrica de Tabacos; Carlos García Martinez, Alvaro Rivas, quien tengo entendido que todavía vive en Madrid, y otros que siento no recordar, entre ellos yo.
- Nos entrenábamos con mi balón y otro que trajo no se quién, en diferentes sitios de las afueras, Prado de Santa Justa, pista del Huerto de Mariana y Prado de San Sebastián, siendo en este último el "campo" de nuestra preferencia por lo cercano a la población, eligiendo un lugar cerca de las tapias del Parque de María Luisa.
- Unos palos de eucaliptus de quita y pon nos servían de portería y los paseantes se paraban para vernos, sin que sus comentarios fueran elogiosos, precisamente. Los que ya sabíamos iniciamos a los demás en los secretos del deporte, hasta que un día. . .
- Sucedió algo imprevisto. . .
- Efectivamente. Se personó donde estábamos jugando un sargento de la Guardia municipal, apellidado Moreno, que gastaba unos grandes bigotes de largas guías, que intentó detenernos por escándalo público. No pudo llevar a cabo su propósito, pero nos impuso una multa y se incautó de los palos de la portería, que fueron a parar a los almacenes de Capuchinos, de donde los rescatamos, gracias a la influencia de nuestros parientes y amigos. La multa también quedó sin efecto. Las porterías las guardábamos en un almacén , hasta que un jefe de Ingenieros, cuyo cuartel estaba cerca ordenó a la guardia que las vigilara, y así no teníamos que cargar con ellas todas las tardes.
Al principio los primeros partidos lo jugábamos entre nosotros. Pero era dificilísimo reunir veintidós jugadores. por lo que de acuerdo con el dueño de la cervecería antes mencionada, decidimos visitar los barcos ingleses que llegaban a nuestro puerto y algunas veces conseguimos formar entre su tripulación un equipo que contendiera contra el nuestro. Aquellos partidos fueron curiosísimos, por que había que ver la variedad del uniforme de nuestros adversarios, cada cual vestido a su manera, lo que resultaba muy pintoresco. Pero tuvimos suerte, porque encontramos protectores. Mr. Woo, capitán del "Córdoba", gran aficionado al fútbol, hasta el punto de que no admitía en su barco ningún tripulante que no supiera pegarle a la pelota, y Mr. Braum, piloto de otro buque, los cuales en sus viajes de regreso de Inglaterra nos proveía de balones, botas, camisetas, etc. Los encuentros entre el Sevilla y el equipo del "Córdoba" fueron los primeros serios que se jugaron.
Y el Sevilla, comenzó a disputar encuentros con equipos forasteros,  formados por las tripulaciones de los barcos ingleses que llegaban a nuestra ciudad. Hasta que llegó el año 1908, en que se disputó el primer partido oficial, a beneficio de las víctimas de la catástrofe italiana de Mesina. En altruista misión todos los socios y jugadores se desvivieron porque el taquillaje fuese vendido. Se recaudaron cinco mil cuatrocientas pesetas, que fueron entregada al Cónsul de Italia en Sevilla, señor Castelly de la Vinca. El partido se jugó contra el Recreativo de Huelva, en el Hipódromo de Tablada. El Sevilla Club de Fútbol iniciaba su vida con una obra benéfica.
- La fecha exacta de de cuando quedó constituido legalmente el Sevilla F. C. no la recuerdo en este momento. Pero si que después de la Feria de Septiembre celebramos el acontecimiento con un  banquete que se dio en el Pasaje Oriente, que era el restaurante de lujo en aquellos tiempos, y que tenía puertas a la calle Sierpes y a la de Manteros, hoy General Polavieja, del que eras propietario M. Paul Busquet. 
Anuncio de 1913, donde el propietario de los restaurantes "Pasaje de Oriente", don Paul Bousquet, anuncia la apertura de uno nuevo, en la calle Albareda, 22.
Asistiríamos unos treinta comensales y el menú que nos sirvieron los camareros Castrito, Medinilla y otro, rubio, alto, de fuerte complexión, redactado por Tiburcio Alba, fue el siguiente: "Sopa al centro delantero; pescado al medio ala; pollo al defensa; ensalada de balón; dulces al portero; vinos, campeonatos; moka, al arbitro"
Por cierto que al final de la comida se redactó un acta, en papel del Pasaje, que formábamos todos los asistentes en la cual nos comprometíamos a jugar un partido benéfico al cumplirse los cincuenta años de la fundación del club, y pedíamos al Altísimo nos conservara la vida para cumplirlo.
- Este acta tiene interés excepcional, por que en él, quedaron registradas las firmas.
- Pero ignoro quién se quedó con el original. Yo hice una copia que puedo facilitarle.
Don Luis se levanta, bucea entre sus bien ordenados papeles, y saca uno ya amarillento, que nos lee y dice así:
"Reunidos en el Pasaje de Oriente en banquete todos los abajo firmantes, para festejas los éxitos obtenidos con el juego de pelota con los pies en esta ciudad, pedimos a Dios fuerzas para seguir e implantar tan entretenido y excitante juego y por último pedimos que vivamos todos y gocemos de perfecta salud al llegar el medio siglo de su implantación de este juego en Sevilla y celebremos todos los reunidos un partido con fines benéficos.
Sevilla, Pasaje de Oriente, Domingo 15 de Octubre de 1915".

A espaldas de la caseta del Circulo Mercantil, en un extremo del nuevo campo del Sevilla, el Ayuntamiento de la ciudad, a instancia del catedrático don Salvador López, a tenido a bien, establecer en el Prado de San Sebastián, un campo de aparatos gimnásticos, que han sido muy elogiados por los jugadores del Sevilla F.C.
El club creció paulatinamente, la afición y se contaba con más jugadores, los que habían de ser socios y cotizar sus cuotas. Ingresaron en el club unos ingleses, como Mr. Mackencie y Mr. Kerbu, uno delantero y otro zaguero, que dieron mucha consistencia al equipo. Al primero le gustaba mucho los toros y hasta se vistió de nazareno. Nos trasladábamos al sector del Prado detrás de donde estaba la caseta del Círculo Mercantil, cuya entidad nos dio muchas facilidades y fuimos autorizados a alambrar el campo los días de partido. La víspera se adornaba el campo con banderas y gallardetes que me prestaban los barcos de la casa Ybarra, lo que servía de anuncio. El club comenzó a tener auge bajo la presidencia de don José Miró Trepat y don Luis Gallego.
- La primera vez que se pusieron sillas en el campo las llevó un tal Antonio Martinez que era del barrio de San Bernardo, alquilándolas en el teatro Portela, a treinta pesetas el ciento. Se instalaron trescientas y las primeras se vendieron a peseta, rebajándose más tarde a la mitad.
He sido vicepresidente del Sevilla en tres ocasiones y para contar las historia del club hay que llenar muchas páginas.