domingo, 20 de junio de 2021

Catedral de Málaga.

La Catedral de Málaga.
Entre los edificios monumentales que son orgullo de Málaga, destaca notablemente la Catedral, de situación admirable sobre el blanco caserío agrupado a sus pies. Vista de cerca, es difícil hacerse cargo de sus fachadas, por el escaso espacio que media entre ellas y las casas adyacentes
Fue erigida la basílica según planos que se atribuyen, sin fundamento, al arquitecto Juan Bautista de Toledo, aunque parece ser del célebre Diego de Siloe.
En 1582 se empezaron las obras en lugar inmediato en donde se alzaba la Mezquita, consagrada apenas se reconquistó a Málaga. Sin terminar, fue inaugurada en 1588, el coro se estrenó en 1631, sin terminar tampoco. Venciendo numerosas faltas de recursos, continuó el levantamiento de la fábrica, hasta que el 1783 se suspendieron las obras.
Puerta llamada de Las Cadenas, de la Catedral de Málaga.
La catedral malagueña, como edificio de relativa modernidad, no posee esa enorme riqueza de recuerdos históricos y de huella evocadora que tan maravillosamente conservados se encuentran en los viejos templos góticos. pero su hermosa situación, la hace destacar sobre los grupos de casas blancas apiñadas a sus pies, el lujo del templo, la amplitud y la majestuosa disposición de sus naves y la riqueza en los detalles, la hacen digna de mención entre las obras que se deben al Renacimiento español, a cuyos buenos días pertenece el plan, aunque la ejecución luego haya sufrido la influencia, muy perceptible, de los arquitectos encargados de ella en tiempos posteriores. 
Puertas principales de la entrada de la catedral.
La fachada principal consta de dos cuerpos, con ocho columnas de mármol de mezcla en cada uno; los grupos de las cornisas que forman los partidos de los arcos tienen bellas proporciones y no desdicen, como algunos otros adornos de la misma fachada, del conjunto y de la gravedad y elegante aspecto de su composición. Según el plan, correspondían a la fachada principal dos torres de una altura de 105 varas. De las dos torres se halla concluida solamente una; la otra, que solo llega al primer cuerpo, resta belleza y proporción al conjunto del edificio, porque le quita la simetría que debiera tener.
Frontis de la Catedral.
Flanqueada la fachada por dos enormes torres, solo está terminada la de la izquierda, compuesta de cuatro elevados cuerpos edificados en el siglo XVII. 
El extremo de la nave central y parte del coro. 1912.
El interior del templo está constituido por tres amplias naves, cortadas por el crucero. Ocho pilares aislados dividen  la nave central de las laterales, y otros tantos rodean el altar mayor, con sus correspondientes en resalte al ingreso de las capillas.
Nave lateral de la catedral.
Capilla del Sagrado Corazón.
El coro bajo está en la nave central, siendo notable su sillería, atribuida a Alonso Cano, con la colaboración de Michel y Pedro de Mena.
Ambas órdenes de sillería, estilo renacimiento, ostentan tallados e imágenes primorosas.
Esculturas de coro.
Magnífica escultura de Mena, en el coro de la catedral.
A nivel de los asientos altos se halla la silla episcopal que es notable, como también el atril, esculpido en mármol rojo.
Vista del conjunto del coro, de la catedral malacitana.
Trono episcopal, en el coro de la catedral.
Sobre el coro, y a derecha e izquierda, existen dos grandes órganos, obra del que fue maestro organero de Cuenca.
Un detalle de uno de los órganos.
El altar mayor está formado en el centro del hemiciclo,  constituido por seis columnas sobre una suave escalinata, rodeado de una verja de bronce. El tabernáculo es de planta de cruz cuadrada, de brazos cortos, correspondiendo cada uno de ellos a un frontispicio romano, cuyas cornisas son de mármol blanco y el fondo de piedra serpentina, cada uno sostenido por dos columnas, cuyos fustes son de piedra serpentina, la base ática y el capitel, con tendencia al corintio, de mármol blanco; en cada uno de los cuatro ángulos entrantes de la planta se alza un delgado pilar que compone con las columnas. El entablamento general del tabernáculo se compone de un arquitrabe  de mármol blanco, un piso de piedra serpentina y la cornisa del mismo mármol, sobre la cual se eleva los cuatro frontones; correspondiendo a los ejes de los pilares, se alzan cuatro ángeles de mármol; el tebernáculo se halla terminado por una cúpula, cuyos fondos son de piedra serpentina con frontones de mármol blanco, terminado por una estatua de la misma piedra, que representa la Fe.
Interior de la iglesia catedral. Dibujo de Antonio Hebert. 1887.
La catedral posee una gran riqueza de alhajas y objetos artísticos, debiendo citarse entre estos una andas de plata destinada a la procesión del Corpus. Entre los ornamentos hay un terno del tiempo de la Reconquista. En las diferentes capillas de la catedral, hay numerosos cuadros y esculturas de positivo mérito, entre los cuales muchos llevan la firma de gloriosas figuras del arte español.
Tal es, descrito a muy grandes rasgos, por tratarse esta entrada, de un trabajo meramente informativo. Lo que más digno de mención se encierra en la catedral de Málaga, de esta encantadora capital mediterránea que aún sabe conservar en su espíritu, los más puros y típicos valores de la tradición.
Artística puerta del Sagrario de la Catedral, magnifica joya de arte gótico plateresco, declarada monumento nacional.

La Catedral de Málaga, en tiempos del coronavirus. 

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jueves, 10 de junio de 2021

Fotos antiguas de Utrera (Sevilla)

 
Utrera (Sevilla)
Ciudad de 15460 habitantes según el censo oficial del año 1910; situada a unos 12 kilómetros a la izquierda del Guadalquivir, en un frondoso valle entre dos cerros que dominan sus bellos alrededores.
Producía en esa época, abundante aceite y cereales, frutas, legumbres, vino y pastos para el ganado. Tenía entonces electricidad, fábricas de jabón, de aceite y harinas, aguardientes, alfarerías, hornos de yeso, etc.
También tenía ya Utrera, plaza de toros y Teatro circo, Rodrigo Caro, y varias comunidades religiosas de monjas y los PP. Salesianos con un acreditado colegio establecido en dicha localidad.
Por sus tierras se han encontrado restos de poblamientos prehistóricos (ídolos, cerámicas, hachas...) tartésicos y fenicios y, también de épocas romanas dos necrópolis así como monedas inscripciones sepulcrales, etc.
Conquistada Utrera por Alfonso X en 1253, cayó otra vez en poder de los árabes, hasta que después de la definitiva reconquista obtuvo distintos privilegios para sus pobladores por  Alfonso XI, en 1340.
Durante el siglo XIV Utrera se ve afectada por las luchas dinásticas de Castilla, sobre todo en 1368 (entre don Pedro el Cruel y su hermano don Enrique, o entre la nobleza (Ponces y Guzmanes en 1392). Más adelante la ciudad pertenecería al marqués de Cádiz, y los Reyes Católicos emprenden una campaña contra la poderosa nobleza andaluza, que en el caso de Utrera estaba protagonizada por Fernán Arias de Saavedra, y se supone un asedio (1477-1478), calificado como "ejemplar castigo".
Su escudo de armas muestra un abismo, un castillo entre un olivo y una parra, y encima de sus almenas medio cuerpo de mujer con corona imperial, cetro en la mano derecha y sosteniendo un ramo de olivo con la izquierda: a la puerta del castillo aparecen un toro y un caballo atados, con el puente de salinas debajo de todo.
Vista general. 1915.
Entre sus edificios destaca, la mole del castillo y los elevados campanarios de sus templos.
Fachada de la iglesia de Santiago.
Pertenece al estilo gótico florido, ostentando una bella estatua ecuestre del santo titular en el tímpano de la puerta de entrada. En 1261 era el único templo que tenia la ciudad, según testimonio de Zúñiga, pero arruinado en 1368 por el rey moro de Granada, se inicio su reedificación, que no terminó hasta principios del siglo XVI, como lo prueba el gótico-florido de su fachada, no habiéndose acabado su capilla mayor, hasta el año 1610. Son muy renombrados los cadáveres momificados que se guardan en la cripta, constituyendo la visita obligada de cuantos forasteros pasan por aquella ciudad.
Iglesia de los PP. Salesianos.
En este sencillo templo es donde los PP. Salesianos tienen establecido su acreditado colegio.
Vista general del Castillo de Utrera. Dibujo de G. Díaz, 1869.
Dibujo interesante por haber desaparecido gran parte de las torres y murallas que figuraban en el mismo.
El castillo.
Fue en parte restaurado, mostrando en su conjunto todo el carácter que distinguía a la primitiva construcción. Fotografía de principios del pasado siglo.
Iglesia de la Consolación.
Exteriormente nada de particular ofrece este templo, dedicado a la Patrona de la Ciudad.
Interior del Templo de la Consolación. 1910.
Techo mudéjar de la iglesia de la Consolación.
El Ayuntamiento. 1914.
Sencillo edificio con la cuadrada torre del reloj, en cuyo frontispicio se destaca el escudo de la Ciudad.
Plaza de la Constitución.
Por su buena disposición constituye uno de los más importantes centros de la ciudad, resaltando en uno de sus lados la casa del antiguo Ayuntamiento.
Plaza de la Constitución. Foto Juan Barrera Gómez. 1912.
Magnífica torre de Santa María de la Mesa, levantada sobre el arco de la puerta principal. 1912.
Puerta, de la Iglesia de Santa María.
Arco del Renacimiento, hallándose flanqueada por las estatuas de San Pedro y San Pablo, y la de la Concepción con el Padre Eterno, sobre el dintel.
La iglesia de Santa María es un interesante templo del cual se tienen noticias que se remontan al año 1369. Las obras de ensanchamiento parece que se remontan a los años de 1400, no habiéndose terminado hasta el 1600. Solamente la nave central conserva sus líneas góticas, hallándose todo el templo influido por el Renacimiento, distinguiéndose la soberbia sillería del coro, de gusto plateresco. Al lado de la epístola fue enterrado el favorecedor de esta iglesia, D. Diego Ponce de León, conde de Arcos, representado en figura de bulto hincada de rodillas.
Juegos Florales de 1914.
Con verdadero éxito se celebraron los Juegos Florales, de Utrera, en el Teatro de Rodrigo Caro, que se hallaba engalanado espléndidamente por el arte exquisito de D. José Infante, y D. Julio Beauchi. Fue proclamado autor de la composición premiada, el notable poeta D. Santiago Montoto, y elegida Reina de la Fiesta, la incomparable señorita Mercedes Gutierrez de la Cuadra.
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El 5 de Abril de 1915 tuvo lugar el homenaje a los ilustres hijos de esta ciudad, los hermanos Álvarez Quintero. Acompañando a éstos fue a Utrera el alcalde de Sevilla, y varios concejales de esta capital, el presidente y gran número de socios del Ateneo, amigos íntimos de los festejados y representantes de la prensa andaluza.
Llegada de los Sres. Álvarez Quintero.
Los hermanos Quintero, en la casa donde nacieron.
Lápida colocada en la fachada de la casa de Utrera, en que nacieron los hermanos Quintero, obra del escultor, D. Juan de los Ríos.
Banquete en honor de los ilustres autores.

Utrera, en tiempos del coronavirus. 

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