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Glorieta de Cervantes, en el Parque de María Luisa, de Sevilla.
Banco y figura ecuestre de Don Quijote.
Entre las más admirables glorietas de las que decoran la Plaza de América, del Parque de María Luisa, como: las del Reloj de Sol, de Los Jazminez y de La Palmera, destaca la peregrina dedicada a honrar el libro inmortal de Don Quijote de la Mancha, erguida sobre las hornacinas o anaqueles para libros, tallados en ladrillos de barro cocido, donde se guardan y manifiestan las obras del genial manco; sobre ambas, estaban las figuras ecuestres del loco más cuerdo y de su escudero, y digo estaban, porque dichas figurillas han sido ya robadas en dos ocasiones; y entre ambas, cuatro bancos decoran magistralmente la glorieta, con los respaldos de los mismos revestidos de olambrilla con escenas inspiradas en ilustraciones de El Quijote, hechas en cuerda seca y enmarcadas por una cenefa de azulejos lisos, de color oscuro. pintadas en azulejos de Triana.
Esta glorieta que fue encargada al arquitecto Aníbal González, para la Exposición Iberoamericana de 1929, se desarrolla alrededor de un magnífico ejemplar de araucaria, y se encuentra a espaldas de la glorieta de Rodríguez Marín, y ambas, muy próximas a una gran jacaranda que con otros árboles de esa especie se plantaron en la plaza de América del Parque de María Luisa, en 1921.
Cuarto de los hijos de Rodrigo y Leonor, Miguel de Cervantes Saavedra nació en Alcalá de Henares en 1547, y murió en Madrid en 1616. Su linaje era castellano; su solar radica en Cervatos, cerca de Reinosa, y el sobrenombre o apellido venía, probablemente, del castillo de San Cervantes.
Se supone que Miguel conocería las primeras letras en su ciudad natal, y que estudiaría lo que entonces se designaba latinidades y humanidades. Entre 1563 y 1564 se trasladó con su familia a Sevilla, Se dice también que en esta ciudad se le despertó la vocación de dramaturgo al ver representar las comedias de Lope de Rueda. Un año después, su familia regresó a Madrid y Miguel tomó lecciones de Francisco Bayo.
En 1584, se relacionó con otros escritores y por éstos con Luis de Góngora, Pedro de Padilla y, tal vez, con Lope de Vega. De entonces es también la novela pastoril La Galatea, titulada en su primera edición Los seis libros de la Galatea y siete entremeses. El doce de Diciembre casó con Catalina de Palacios Salazar y Vozmediano en la iglesia de Esquivias (Toledo), al tiempo que se representaban en Madrid sus obras Los tratos de Argel, La destrucción de Numancia y La batalla naval.
Y para honra de este culto pueblo de Sevilla, debemos consignar, que no pasaba un solo momento del día sin que hubiera algún entusiasta lector, solazando su espíritu con el deleite de tan regocijada a la vez que tan profunda lectura.
Fuentes: Bibliografía y archivo particular.
La Glorieta de Cervantes, en la actualidad.
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