martes, 20 de septiembre de 2022

Capilla de San Pedro, de la Catedral de Sevilla.


Don Fray Diego de Deza, en la Capilla de San Pedro, de la Catedral de Sevilla.
El insigne Prelado hispalense falleció en el Monasterio de San Jerónimo de Buena Vista, extramuros de Sevilla, el 9 de Junio de 1523, y su cadáver fue llevado, con gran pompa, a la Capilla del Colegio de Santo Tomás, fundación del sabio maestro del príncipe Don Juan. Allí, en hermoso sepulcro de alabastro, reposaron sus cenizas hasta la invasión francesa, en que fue destrozada la urna y esparcido los huesos por la soldadesca napoleónica, que convirtió en cuartel el colegio.
Busto de Fray Diego de Deza.
Del primitivo sepulcro se salvó únicamente la estatua yacente que se colocó en el sarcófago, en cuyo frente se esculpió una inscripción latina, que vertida al castellano por el docto humanista don José Vázquez y Ruiz, dice así:
"Consagrado a Dios - este busto de mármol del Ilmo. y Rmo. Sr. Don Diego de Deza, arzobispo de Sevilla, adornado con las sagradas infulas de otras diócesis y con los mayores honores, fundador munificentisimo de este Colegio mayor, fue destruido en pedazos bárbaramente por los invasores franceses en el año 1810, esparcidas sus veneradas cenizas por todas partes y amenazado a destruirse por completo; los alumnos de este Colegio, siempre agradecidos y obligados hacia él, procuraron en tiempo de paz, y a sus expensas, que esta prenda de amor fuese reparada y restituida a su pristina forma en el año de la reparación de la salud 1814".
Sepulcro de D. Fr. Diego de Deza, en la Catedral.
El Ayuntamiento de Sevilla, a propuesta de don Francisco de Borja Palomo, alumno del Colegio, trasladó el sepulcro el 1 de Junio de 1884, a la capilla de San Pedro, de la Catedral, donde, desde entonces, se halla. Sobre el Sarcófago y adosada al muro, fue puesta nueva inscripción latina, que, traducida al castellano, dice así:
"Consagrado a la Virtud y a la Ciencia -El muy reverendo Fr. Diego de Deza, arzobispo de Sevilla, verdadero padre de la patria, honra esclarecidísima de la familia dominicana, confesor de los Reyes Católicos Fernando e Isabel y preceptor del príncipe D. Juan, hijo de estos, protector generoso y fiel de Cristobal Colón, desligado del cuerpo en el día 9 de Junio de 1523, vive en la eternidad. Esta preciosísima estatua destruida casi por completo, y el sepulcro violado temerariamente en el Colegio de santo Tomás por el ejército invasor de la Galias que todo lo destruyó, los alumnos de este mismo Colegio cuidaron restaurar en el año 1814. Pero después, destinada la iglesia de Santo Tomás a usos profanos, un antiguo y piadoso discípulo de aquel famosísimo Colegio, procuró que este sagrado monumento fuese trasladado aquí, con licencia del Excmo. Cabildo de esta Santa Iglesia, y a expensas del espléndido Municipio sevillano, el día 1º de Junio de 1884."
Para más información de este sepulcro, pueden ser consultadas, entre otras, dos obras interesantes que hemos tenido en cuenta en estos apuntes: Curiosidades antiguas de Sevilla, por D. José Gestoso y Algunas noticias referentes al fallecimiento del príncipe Don Juan y al sepulcro de Fray Diego de Deza, su ayo, por D. Manuel Gómez Imax, Sevilla 1890).

La Capilla de San Pedro, en la actualidad.

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La reja de la Capilla, es obra de Fray José Cordero, 1778.
El retablo de San Pedro fue diseñado por el arquitecto Miguel de Zumárraga y realizado por el ensamblador Diego López Bueno (1620/1625) con pinturas de Francisco de Zurbarán (1625): Cristo y San Pedro caminan sobre las aguas, Cristo entrega las llaves a San Pedro, San Pedro cura a un paralítico, visión de los animales impuros, San Pedro Sumo Pontífice, arrepentimiento de San Pedro, Quo Vadis, Inmaculada y liberación de San Pedro, Padre Eterno (copia posterior).

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sábado, 10 de septiembre de 2022

Fotos y postales antiguas de Alcalá del Río y sus pedanías.

 
 Alcalá del Río (Sevilla), y sus pedanías de Esquivel y San Ignacio del Viar. 
    Ciudad situada en el extremo occidental, en un espacio de transición entre la vega del Guadalquivir y Sierra Morena, a una altitud sobre el nivel del mar de treinta metros y a una distancia de la capital de trece kilómetros.
    Villa de origen antiguo, al igual que todas las colinas y terrazas de la margen derecha del Guadalquivir donde se conocen restos arqueológicos desde final del Bronce,  de hecho, se encontraron en las obras de construcción de la presa, en 1928, una espada de bronce, un toro ibérico y un ancla romana;  su pequeño puerto debió de tener gran importancia en tiempos primitivos, ya que permitía la exportación de los productos de la vega vecina, además en esa época se batieron distintas monedas, con el pez, la vid y la espiga como atributos de la riqueza, la industria y el comercio. El pueblo se asienta sobre la antigua ciudad romana Ilipa Magna, quedando testimonio de la importancia que tenía la localidad en esa época (citas de Estrabón, "la muralla de la villa", así como numerosos restos que configuran "la ruta del flumen Betis").
    El origen actual del nombre deriva del árabe Al-Kalat Guad al Kebir, fortaleza del río. En el siglo VI de nuestra era, vive y muere en ella el Santo Obispo Gregorio de Osset, convertido luego en patrón. Será la primera pérdida importante de los almohades, que se quedan sin el control del cercano vado de las Estacas, que convierte en un auténtico paseo militar la margen derecha del Guadalquivir. Entonces utiliza el mismo escudo que Sevilla capital, según privilegio real por ser guarda del río y defensa del puerto de Sevilla.
La primera Crónica General de España, que manda componer Alfonso X el Sabio, narra la conquista de Alcalá del Río, que dominaba el Vado de las Estacas y era la antepuerta de Sevilla, por el Rey Fernando III, monarca que conquista la localidad en 1247 y que inaugurará un nuevo esplendor en todos los siglos que restaban de la Edad Media.
Templo parroquial Nuestra Señora de la Asunción, de estilo gótico mudéjar y que fue construida entre los siglos XIV y XV, con una bella torre de ladrillo adosada, de inspiración almohade y levantada sobre un fragmento de la antigua muralla.
Nueva perspectiva de la misma iglesia.
El templo desde la Plaza del Calvario.
Calle Ilipa Magna.
Calle Ilipa Magna, desde otra perspectiva.
El típico Callejón de Santa Berania.
Calle de Santa Berania, desde Carlos Mendoza.
Azulejos en la fachada de una casa, de la Vera Cruz y de Las Angustias.
San Gregorio de Osset, desde la plaza.
La magnífica compuerta sobre el Guadalquivir, era la primera que se construyó en España, y ello le dio en su momento una aura de obra vanguardista. Esta presa hidroeléctrica de Sevillana fue construida al final del gobierno de Primo de Rivera, sobre el emplazamiento de un dique romano.
La céntrica calle de San José.
Casa del famoso diestro "Reverte".
En el pueblo de Alcalá del Río, que se inclina hacia el Guadalquivir, frente al pintoresco panorama de una fértil vega, hacían procesión tres Hermandades con sus bella imágenes: la de la Vera Cruz, con dos pasos, el Jueves Santo; la de la Soledad o Santo Entierro, con tres, el Viernes, y la de Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Virgen de la Esperanza, llamada vulgarmente la de los marineros, con dos pasos, durante la madrugada del Jueves al Viernes.
La primera, que presidió muchos años el espada Reverte, dándole el mayor auge; y la segunda, que componían la mayor parte de los vecinos de la clase media de dicho pueblo, rivalizaban en el lujo y en la ostentación, produciéndose con ello escenas y sucesos muy interesantes. Los cruceros y los soleanos, como se llamaban  a los cofrades de la una y de la otra cofradía, ponían el mayor empeño en que la suya sea la que más se luzca, sobrepujándose en la calidad del predicador, de las bandas de músicas y en el soberbio exorno de los pasos e imágenes. Reverte se gastó en su cofradía una fortuna, e hizo que también se la gastasen en la suya los soleanos.
La de los pobres marineros observaba pacíficamente la lucha, sin terciar en la misma, por ser sus medios tan escasos como humilde la profesión de los cofrades. La de la Vera Cruz que hacía estación por la tarde del Jueves Santo, yendo desde la capilla de San Gregorio hasta la iglesia parroquial, acompañados los soberbios pasos por los nazarenos y hermanos de la cofradía, los ángeles, arcángeles, Marías, verónica, centuria, sibilas y bandas de música, con un orden y un entusiasmo digno de las mayores alabanzas.
 El hermano de Antonio Reverte, Diego, y todos los de su familia, se afanaron también por sostener con verdadero lujo la Hermandad de la Virgen de la Amargura, cumpliendo así la última voluntad del fundador, cuyos restos descansan en la capilla de la Cofradía y al pie de la venerada imagen.
El antiguo paso de La Muerte que figura en la cofradía de La Soledad, y que hacía estación el Viernes Santo. 1923.
Las tres Marías que acompañan el precioso paso de la Soledad. 1923.
La cofradía del Santo Entierro en la procesión de Semana Santa, de 1927.
La Cofradía de la Angustia, fundada por el torero "Reverte" y que forma parte de la Semana Santa de Alcalá del Río. 1927.
Cofradía de Alcalá del Río, en 1929.
El paso de la Vera Cruz, por las calles de Alcalá, en 1930.
Soldados romanos que acompañan al cristo de la Amargura. 1930.
El paso de la Virgen de la Cofradía de Vera Cruz, en 1932, de la que fue hermano mayor el diestro Reverte.
Las imágenes de Jesús y la Virgen, en procesión por el campo. 1932.
La casa construida en Alcalá del Río, en 1926, por los Ingenieros Zapadores del tercer Regimiento para su compañero el cabo Manuel Acuña, que víctima de una explosión quedó ciego y manco.

Alcalá del Río, en la actualidad. 

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Pedanías de Alcalá del Río.
Fruto del plan general llevado a cabo por el Instituto Nacional de Colonización en 1950, tras la puesta en regadío de la margen derecha del Guadalquivir a través del Canal de Riego del Viar, se crearon cuatro nuevas localidades para alojar a los labradores: Esquivel, San Ignacio del Viar, Torre de la Reina y el Viar. Justamente en el lugar que el río Guadalquivir tuerce en dirección Sur, buscando a través de Sevilla y Sanlúcar de Barrameda el Océano Atlántico; se cruzaba el mismo a través de barcas, hasta que a finales de los años veinte del pasado siglo se llevaron a cabo las obras de la presa en Alcalá del Río.
Este plan, con fondos del INC se utilizó para la conversión de tierras de secano o yerma en zonas de regadíos, y para ello utilizó a miles de presos políticos, en trabajos de obras públicas, a cambio de una vivienda y una parcela de tierra, en las que les obligaba a sembrar lo que el INC les decía a cambio de el valor de un tercio de la cosecha, que a duras penas les daba para alimentar a la familia, y pagar la casa y la tierra, que les habían entregado, y a las que les dieron unos plazos de pago de 15 años para el terreno, y 40 años para la casa. Según me cuentan antiguos colonos de Esquivel, las visitas al INC y posteriormente al IRYDA, para pedir dinero o ayuda con que poder alimentar a los suyos eran constantes, ya que los miembros de las familias con el paso de los años iban aumentando, y las cosechas no siempre eran buenas y abundantes.
Pedanía de Esquivel.
Templo parroquial de San José Obrero, en la pedanía de Esquivel.
Monumento en  la Plaza de Esquivel.

Esquivel en la actualidad. 

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Pedanía San Ignacio del Viar.
El llamado Callejón del Agua, en la pedanía de San Ignacio del Viar.
Plaza de la Pila seca en San Ignacio del Viar.
Detalle de la farola en la Plaza pública de la pedanía de San Ignacio del Viar.
Iglesia de San Ignacio.

San Ignacio del Viar, en la actualidad. 

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