jueves, 10 de octubre de 2013

Fotos antiguas de Madrid, I.

Madrid, verano de 1902.
Las alegres comadres.... del barrio.
Desde 1º de Agosto al 15 de Septiembre el pueblo de Madrid lo hace todo coram populo y al aire libre. El madrileño convierte la calle en que vive en salón, dormitorio y comedor.
Se pone un hombre en mangas de camisa y saca las sillas de su tienda o de la portería a la calle. Que usted pueda pasar o no pasar por la acera, eso le tiene sin cuidado. En la acera se reune la portera, la planchadora, las modistas del sotobanco, los niños, el perro. La calle es suya, y cuidado con protestar, porque habrá bronca indefectiblemente. Y a los guardias no les diga usted nada, porque..... es lo que repondía uno de ellos a un amigo mio:
   - Guardia- le decía éste,- por mi calle no se puede andar: las aceras están invadidas por los vecinos.
   -¿Y que quiere usted? ¿que yo tenga cuestiones con ellos?. A mi no me gustan las cuestiones. De modo que hay que conformarse.
Lo de menos es para el madrileño estar sentado en la acera. En los barrios bajos, duermen en ella. Saca el colchón y se acuesta. Con eso y con dejar que su mujer duerma al aire libre en el balcón del entresuelo, toda la calle es sleepinng-car; o como exclamaba la sastra de la calle Bonetillo: -¡Parece que estamos viajando en el esmokin!.
La noble institución del aguaducho.
Porque no es solamente el pueblo el que se apodera de la calle, con muchísima razón, en estos terribles días de Agosto. Las clases medias, las respetables,  pudientes, influyentes e indiferentes clases medias, aprovechando la feliz idea de los cafeteros de poner mesas en la calle, invaden el café de Cervantes, la delantera de la Elipa,, las filas de veladores de los boulevares de Sagasta y Carranza, y allá van legiones de familias a pasar al fresco la noche.
Noche hubo en que no se pudo comer ni en el Pabellón del Retiro ni en los jardines del idem. Y eso que en los Jardines la vida al aire libre es la más barata y la más práctica del orbe. Por una triste peseta, una ópera muy bien cantada, una temperatura que no la tienen ni en Cestona, y un restaurant de P y P y doble V....; y no digamos nada de los Viveros de Lázaro, donde hay noches en que hay que comer con capa, pero con gusto, porque se come y se bebe bien oyendo murmurar el río.
La vida así, grand air, como dicen los franceses, o al aire libre, como decimos los castizos, tiene su realización en Madrid mejor que en ninguna otra parte. El aguaducho madrileño no existe en ningún país de Europa. ¿Y que es el aguaducho? me preguntaba un parisién hace años.- Pues verá usted: es un café chiquito, al aire, donde le dan a usted un vaso de agua fresca, y conversación por una mujer bonita....
    -¿ Y cuanto vale eso?
    -¡ Veinte céntimos!.
En la fuente de Jesús.
La fuente madrileña es el gran recurso del pueblo, porque a su vera, como dicen los andaluces, se toma el fresco, se llena el botijo, se habla con la novia y se pasa el rato.
En cada plazuela donde hay fuente se reune lo más escogido de la vecindad popular. El gallego, la criada, el aprendiz, la planchadora, el chiquillo juguetón y la portera que hace excursiones de su portería a la fuente.
Desde la Cibeles, alrededor de la cual toman inhalaciones cuarenta personas, hasta la columnita de hierro con su vaso colgado de una cadena, el número de las fuentes madrileñas es muy grande y todas tienen su reputación especial: son como las aguas minerales,con sus clientes determinados.
Así, por ejemplo, en el Casino de Madrid hay botijos especiales para aguas de fuentes distintas. Y dice un socio al criado: "tráigame usted un vaso de agua de la Cibeles". Y otro dice: "Un vaso de agua del Viaje antiguo."
No falta un consorcio que pondere el agua de la fuente de Jesús, y siempre hay quién da como mejor la de la Encarnación. ¡Cada barrio tiene su balneario, su manantial, su agua! ¿quién ha dudado nunca de las virtudes de la fuente del Berro? ¿ y quién no ha ido a la fuente de la Teja?.
La fuente es en Madrid la frescura nocturna, la tertulia sabrosa, el punto de reunión de los enamorados de escaleras abajo. A la fuente va el militar a ver a la doncella, el señorito tronado a ver lo que cae, los chicos de la calle cercana a tomar refresco barato, y la criada vieja a chismorrear y saber lo que pasa. De la fuente salen los amoríos baratos y los chismes y cuentos que animan el distrito. Allí se sabe todo y algunas cosas más. Y dominando la situación está siempre el gallego, el traidor del agua, como le llamaban las cocineras.
¿Quien da la vez?
¡El gallego! se le llama por su tierra nativa; no se dice nunca Domingo, ni Bartolo, ni Toribio: se dice ¡el gallego! Forma parte de una colonia que pasa de catorce mil habitantes de la capital, gente honrada, y trabajadora, y sufrida, que se pasa la vida con la cuba al hombro subiendo y bajando escaleras, llevando el agua que cuece los garbanzos y lo cura todo. Este tipo es el que hace el gasto en las fuentes y el que discute a Sagasta y Silvela mientras la cuba se llena. Los vecinos concurrentes a la fuente de vecindad le harán creer que los burros vuelan, porque es sencillo y bueno como él solo.
Alrededor del manantial madrileño se entabla conversaciones de la mayor importancia:-¿Ya no está en casa del médico?- Ay, hija, no, porque aquella casa es un lío: la señora, con sus impertinencias; el señor, con un genio de mil demonios....¡y comer ni raspa!- ¿es verdad que tu Nicolás te ha dejao?- A mi no me deja: es que el pobre está con unas calenturas de esas que le llaman entremituentes, que hace quince días que no sale.
La fuente a deshora de la noche cuando ya no hay gente que vaya a buscar agua, es sitio delicioso para enamorados del barrio, que se dan cita allí para decirse mil ternezas, mientras en la taberna de al lado cantan el tango del morrongo; y el sereno, que pasa de cuando en cuando cerca del melancólico chorro, dice como quién sabe a que atenerse:-¡ No se vayan ustedes a caer y se ahoguen!
Y el novio, entretanto, le dice a la otra:- Yo, con franqueza lo digo, tengo que querer a alguien, porque si no, me da erisipela!
Entre pájaros y flores.
Hay en Madrid, para pasar la mitad del año en el campo y en el aire, un recurso que bien pudiera generalizarse  si los propietarios de casas o los arquitectos pensaran en nosotros.
Las azoteas, que en Madrid son contadas, resuelven un gran problema, que es el de respirar aire puro y tener un jardín en casa. El dichoso mortal que logra alquilar un piso cuarto con azotea, consigue dos cosas muy importantes: pagar poco alquiler, porque generalmente los pisos altos son baratos, y economizarse los gastos del veraneo, si está en buena salud, porque si está malo tendrá que hacer por fuerza lo que yo, que contra toda mi voluntad he salido y ando rodando buscando la salud perdida. Pues si hubiera tenido una azotea como la tienen parientes y amigos mio, no me hubiera movido de mi adorado Madrid, ni tendría que andar de la Ceca a la Meca, que son dos ciudades muy distantes.
El día que todas las casas de Madrid tengan azotea, habrá mejor salud y mejor humor, porque eso de vivir entre las cuatro paredes de un piso tercero o cuarto todo el año, agría el carácter, y si es inferior no digamos nada. Las alcobas, los garbanzos y las vistas al Norte acaban poco a poco con las gentes.
Hay en Madrid algunas azoteas que son verdaderos jardines. La del doctor Pardo Regidor en la calle de la Luna, algunas de las calles Lope de Vega, las Huertas y atocha, la del popular Moya, alma del Gedeon, son bien conocidas. Javier de Burgos tuvo una en la calle de la Estrella que era un encanto. En la calle Lope de Vega hay un vecino que tiene hasta naranjos en su jardín aéreo.
Cerca del cielo.
Y luego, eso de poder tener en el propio domicilio  los pájaros y las flores, no tiene precio. Conozco una familia que ha conseguido criar melones junto al alero del tejado. Tiene varios jilgueros, canarios y verderones, y un loro que dice: "¡Que fresco tan rrrico!" Una preciosidad. Y si la azotea cae cerca de un campanario, entonces tiene usted entretenimiento todo el día y parte de la noche. Por la mañana, el Angelus; a las doce, campana; a las dos, vísperas; a las seis, oraciones; a las siete, Angelus; a las ocho, maitines, a las diez, las Ánimas.... No está usted solo nunca.
Fuera de bromas, la azotea, en la que las mujeres se entretienen en regar sus macetas, hablar con el mirlo, peinarse si hace falta (que nunca está de más) y tender la ropa, es una nota madrileña de la que nadie se ocupa, y sin embargo es muy interesante.
El día en que yo logre encontrar casa con azotea, a ella me iré a acabar mis días. Me gustará poner en las tarjetas: "Calle de Tal, número tantos, Azotea". Ciertos detalles son muy importantes en la vida. Un músico amigo mío gana todo lo que quiere dando lecciones de piano desde que se le ocurrió poner en sus tarjetas: "Andrés Pellar, profesor de piano de cola."
Casino y playa de los que veranean en Madrid.
Hay dinero, muchísimo dinero, y conste que no lo digo por mí. Pero si observamos lo que la gente se ha gastado en Madrid durante las pasadas fiestas, lo que se ha derrochado en las poblaciones levantiscas, digo, levantinas, en darle arroces a Canalejas y la de Madrid en banquetes y toros, y lo que ha resultado con el empréstito, hay que confesar que el dinero está de sobra y no saben los españoles que hacer con él.
Diez veces se ha cubierto el empréstito. Los Grandes de España no se cubren más que una, y son Grandes. ¿Que diremos de los ciudadanos que han llevado los millones al banco con facilidad asombrosa? Hay algunos de ellos que se han suscrito él solo por cincuenta millones.- ¿Que comerá ese hombre? le preguntaba un cochero a otro leyendo la lista.- ¡Solomillo al pastu! respondía el otro.- No puede ser otra cosa. Un cesante amigo mío se colocó a la puerta del Banco para ver entrar y salir millonarios..... El que no se consuela es porque no quiere.
Contrastan estas abundancias con la situación de los segadores y obreros del campo, que uno de estos días van a segar cabezas y van a celebrar banquetes de carne humana.
Se abrieron los Jardines del Buen Retiro, sitio favorito de los madrileños en verano. El tiempo no ayuda, pero aún así y todo hay mucha gente, y las óperas sin ser nacionales como lo soñó D. Luciano, las cantan bien unos artistas modestos, y en los entreactos el público toma el fresco y lo pasa bien por poco dinero, que es lo que importa. Y siguen los partidarios de quedarse en Madrid o de ir a sitios donde haya árboles frondosos o aire de la sierra, y nada de aguas, ni baños, ni inhalaciones. En Pozuelo han abierto un restaurant que cura muy bien la debilidad del estómago, y en la Cuesta de las Perdices se abre el apetito en cuanto se llega.
El expreso del Norte o la gran sangría madrileña.
La Corte, los senadores, los diputados, los ministros, se preparan a veranear y a dejarnos aquí solitos a los partidarios de Madrid ville d´eaux. Los ministros son todos muy amables, contestan todas las cartas, tienen una palabra cariñosa para cada amigo, pero no hacen nada por nadie. Hay alguno que es modelo de cortesía: ya puede usted pedirle la luna, que se la ofrecerá; pero si quiere usted cogerla, tendrá que pedírsela a Vital Aza.
Nosotros a pedirles cosas, y ellos a negarlas con buenos modos, podemos apostárnoslas. Que es lo que dice Canalejas:- Yo te saludo, tú me bendices, ¡me alegro de verte bueno!.
Volvemos a la costumbre madrileña de ir en familia o en grupo a despedir a todo el que se va de baños. ¡Oh, que desconsuelo! Pensar que las de Ajoverde o las de Casa-Mingo se van a pasar tres semanas a San Sebastián o a Cestona. Y allá van los que se quedan a llorar, Si, hay señoras que que lloran y todo. Pero en fin se pasa el rato, y en el anden de la Estación del Norte, de seis a ocho es una de las grandes diversiones del verano. Allí están los duques y marqueses y generales a gruesas, porque no hay idea de los títulos y generales que tenemos en Madrid.-¡Hola Condesa!- ¡Adios General!- ¿También usted se va?- No, señora, vengo a despedir a la Baronesa, que se va a Las Navas.- ¿Y usted, no veranea?- Si señora, vamos a los Hervideros de Calatayud, unas aguas nuevas que son asombrosas para los cálculos y los dolores de las uñas.- ¿De veras?- ¡Oh! El año pasado llevé yo a mi mujer que no podía calcular cuantas eran dos y dos, y volvió sabiendo la tabla de logaritmos de memoria......
¡Señores viajeros, al tren!
Entretanto van y vienen los criados llevando sacos de viaje, maletas, mantas liadas en correas...- ¡Que no se olvide el saquito de las alhajas!-Mi mujer (dice que vino de Cuba con treinta mundo) no sabe andar sin el saquito de las alhajas.
Los vagones están todos abonados. ¡El público, el triste público, no tiene sitio nunca! Media hora antes de salir el tren, ya está el cartelito puesto en todos los coches. No hay empleado de diez mil reales para arriba que no tenga influencia para que le guarden un vagón entero a él solo. Las duquesas, y vizcondesas, y generales y senadoras lo invaden todo, y cuando llega una familia que no conoce ni de vista a Suarez Inclán, se queda sin coche. Es el abuso más escandaloso de todos los escandalosos abusos de esta abusiva España. Todo el tren está reservado y abonado, así que se da aviso para la salida del tren. Se colocan todos en las ventanillas, despidiéndose por la vigésima vez. Hay criadas que sollozan porque se van las señoritas; y al sonar el pito.... aquello en una manifestación, un coro de amigos desconsolados...."¡Adios! ¡Adios! ¡Hasta Octubre! ¡Que siente bien las aguas!"
¿Habrá agua para todos?
No tendremos el mar en Madrid, pero si tenemos un río que se puede ver. No lleva mucha agua, pero cuando se le hinchan las narices echa el resto para todo el año y se mete a merendar en los Viveros.
El Manzanares en verano es el consuelo de mucha gente. Es el balneario de los humildes. Allí van a bañarse, o solo o acompañados, varios madrileños de ambos sexos. hay que agradecerles este acto de valor, porque deja bien puesto el nombre de los demás ciudadanos dado que en Madrid hay muy poca gente que se lave. Para una población de seiscientas mil almas tenemos (vergüenza decirlo) nueve casas de baños, y esas no las usan los vecinos más que en verano, porque lo de lavarse debe ser pecado, según lo poco que se estila. En un hotel de primer orden al que vine a parar hace años, me regañaba el camarero porque me lavaba el cuerpo todos los días.- ¡Se va usted a poner malo! decía, y aún solía añadir:- ¡Esto de sacar el agua dos veces por día en un abuso que lo pagamos nosotros!.
Un momento de resaca.
La infancia constituyen la mayoría de los aficionados al baño del río. No hay idea de la cantidad de eximios golfos que se dan un verano barato con el titulado río madrileño. Se desquitan de los rigores del invierno, y sin quererlo ni pensarlo se limpian para un par de meses(..)
Estos baños, que inmortalizó el sainetero popularísimo Vega, son del lado de allá de Madrid tan importantes para el veraneo como el gran establecimiento que hay en el barrio de Salamanca; pero aún así y todo, la estadística es terrible:
      Personas que se bañan en la corte de las España. . . . . . . .        7.907
         Personas que no se bañan. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    500.602
El cálculo lo ha hecho un geodesta en sus ratos de ocio, y de él resulta que una casa de baños no es precisamente un negocio; pero durante los tres meses de verano, el Manzanares se encarga de dignificar, como dicen ahora, al ciudadano madrileño. Y en cuanto el público se entere del que el agua del Manzanares cura la dispepsia, los cálculos, las enfermedades de la nariz y el cólico miserere, ¡oh! entonces, los establecimientos de gran fama que hay por el Norte y el Noroeste de España tendrán que cerrarse.


Fuente: Textos tomados de las crónicas que hizo para la revista Blanco y Negro, el dramaturgo, poeta, escritor y periodista Eusebio Blasco. Crónicas, que siempre estaban escritas en un tono jocoso, y con un fuerte acento de crítica social.
Pueden ver de Madrid también en este blog,
lo siguiente:

                                                                                                      Continuará .../...

67 comentarios:

  1. Bonjour,

    Un très joli reportage accompagné de photos extraordinaires.

    Gros bisous.

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    1. Hace mucho tiempo que no hablamos, por lo que me ha dado mucha alegría tu visita. Muchas gracias.
      Un beso, amiga.

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  2. Que entrañables imágenes.
    Que nostalgia de tiempo mejores que fueron.
    Saludos

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    1. Muchas gracias Inma, por tu amable comentario.
      Saludos.

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  3. A la fresca, por algo Madrid es una ciudad para todos, se entiende muy bien leyendo esta entrada, saludos

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    1. Si señor, a la fresca cuando el calor aprieta. Yo en Sevilla nunca he llegado a ver los colchones en la calle, pero recuerdo de pequeño muchas personas durmiendo en las famosas hamacas.
      Saludos.

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  4. Muy interesantes textos y fotos , mejor retratos como dirían los que en ellas aparecen, y muchas gracias por tu último comentario con el deseo de que estés muy bien, Manolo , y con un fuerte abrazo.

    Guillermo

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    1. Muchas gracias Guillermo por todo.
      Un abrazo.

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  5. Que gusto de entrada, Manuel, no sabes cuanto me he divertido con ella y que ganas de seguir leyendo. Siempre un placer cuando actualizas el blog. Un abrazo, amigo.

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    1. Muchas gracias amigo David.
      Un fuerte abrazo.

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  6. Muy bueno Manuel ¡cómo me he divertido con algunos textos...! y cómo cambian las costumbres con el tiempo.
    Saludos

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    1. Muchas gracias amiga, Blasco tenía mucho arte escribiendo. En la capital se han perdido estas costumbres, pero en el pueblo en que vivo actualmente, se sigue sentando hasta altas horas de la madrugada a la puerta de la casa, "despellejando" a todo el que pasa. (es broma aquí hay muy buena gente).
      Un abrazo.

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  7. Esas fotos tan estupendas del principio del siglo XX tan bien documentadas que te hacen vivir sus tiempos de los que se vivían en la calle y se disfrutaba en ella.
    Un abrazo.

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    1. Muchas gracias Mari, y estoy totalmente de acuerdo contigo.
      Un abrazo.

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  8. Excelente y descriptiva entrada que nos hizo retroceder en el tiempo, Manuel. Como siempre te lo curras a fondo y para mí eso es de un valor incalculable. gracias

    Un abrazo y cuidate.

    Fina

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    1. Muchas gracias amiga Fina.
      Un fuerte abrazo, y espero y deseo que todo vaya bien.

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  9. Como siempre estupendas las fotos y el texto increíble un saludo Manuel.

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    1. Que de tiempo Julia, me ha dado mucha alegría verte de nuevo por aquí.
      Gracias y un fuerte abrazo.

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  10. Que maravilha poder passar um pouco os olhos, embora virtualmente, pela Madrid do início do século passado... Interessante conhecer um pouco dos costumes e ver como a vivência de rua era importante. A rua era o centro do mundo.
    Belos retalhos de História, Manuel!
    Um abraço!

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    1. Muchas gracias Laura, muy amable como siempre.
      Un beso.

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  11. Cuando leo este tipo de post en los cuales sumo sabiduría y las imágenes ayudan tanto, me digo.... vaya que de cosas que han sucedido antes y que ahora guardamos tan poco, ya casi ni recuerdos de esos tiempos maravillosos quedan, que gracia me ha hecho algún texto jajaja.... sencillamente eres un as haciendo relatos... un abrazo con cariño :*

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    1. Muchas gracias Patty por tu amabilidad; en esta ocasión me lo ha puesto fácil Eusebio Blasco.
      Otro abrazo con cariño.

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  12. Me ha encantado esta entrada y sus estupendas imágenes.

    Vivo en Madrid desde niña, así que me ha resultado muy agradable este maravilloso e interesante reportaje.

    Un fuerte abrazo,

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    1. Hola Amalia, me alegro mucho que te haya gustado.
      Un fuerte abrazo.

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  13. Veo que los tan cotizados áticos de hoy ya tenían su antecedente en aquellas azoteas con jardín incluido de primeros de siglo buscadas por los ricos de entonces, los que sí se bañaban, al menos dos o tres veces al año.
    Estupenda entrada con el texto de Blasco. Un abrazo.

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    1. Muchas gracias amigo. Ahí queda eso, pero esto del baño no es de Madrid solamente. Es de toda España.
      Un abrazo.

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  14. Preciosa entrada, bien explicada y entretenida. Me gusta mucho leer la historia contada desde el coloquio. Enhorabuena.

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    1. Muchas gracias José Manuel.
      Un beso para todos.

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  15. Me han gustado mucho estas crónicas. Lo de vivir en la calle,completamente de acuerdo. Muchos años después y aunque los colchones no se saquen a las aceras sigue siendo así. Las fotos, como siempre, me encantaron.
    Espero con ganas la continuación.

    Besos

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    1. Hola Jara, en el pueblo en el que vivo actualmente, también se sigue haciendo, pero en la capital casi se ha perdido esta bonita costumbre.
      Besos.

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  16. Respuestas
    1. Amiga Ana, muchas gracias y muy amable por tu parte.
      Un abrazo.

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  17. love your blog! Great photos! :)
    xoxo
    Urszula www.fashfab.blogspot.com
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    1. Muchas gracias Urszula, y de inmediato paso a visitarte.
      Besos.

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  18. Me ha gustado mucho esta crónica antigua de Madrid que nos cuenta como se vivía en aquellos años. Preciosas fotos.

    Besos.

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  19. Absolutamente evocador este paseo por un Madrid y una época que me encantan. Los textos reviven aquellos tiempos y agradezco que nos los brindes para poder disfrutarlos.
    Saludos.

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    1. Hola Pitt, muchas gracias y me alegro que te haya gustado.
      Saludos.

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  20. Un magnífico repertorio de fotos, muy bien documentadas, Gracias por compartir Manuel..
    Un abrazo.
    Conchi.

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  21. Fotos antigas nos faz lembrar do passado fotos magnifica, Manuel obrigada pela visita também já estou seguindo o seu blog tem muita coisas boa por aqui já andei um pouco por aqui gostei do que vi, te desejo uma ótima terça-feira abraços.
    Blog/Grupo Amigos/FanPage/ Pinterest/NetworkedBlogs/Bloglovin

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  22. Magnifico repertorio di foto antiche.
    Ciao

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    1. Muchas gracias Jesino por estar siempre ahí.
      Ciao, amigo.

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  23. Es impresionante toda la documentación que aportas Manuel, tanto gráfica como escrita que nos permite apreciar el pasado a través de ella. Un fuerte abrazo y feliz fin de semana amigo.

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    1. Estimado amigo Pepe, simplemente darte las gracias, y enviarte:
      Un fuerte abrazo.

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  24. ¡¡¡Hola,Manuel!!!
    Ya estoy aquí, de nuevo.
    He hecho las pruebas necesarias y los resultados han confirmado el pronóstico que, más o menos, sabía.
    Me quedan unos meses duros para luchar contra esta dolencia, pero lo bueno es que está localizada y no extendida.
    La Vida sigue y hay que hacerla seguir; por lo tanto esta semana comenzaré a publicar en poesiayvivencias y volveré, siempre que me lo permita mi nueva Vida, a ver tu Hermoso Blog y comentar tus grandes pensamientos.
    ¡¡¡Gracias por estar siempre ahí!!! He sentido tus oraciones, tu energía, tus Esperanzas...Tu cariño.
    Abrazos.

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    1. Pedro, no te imaginas la alegría que me ha dado leer tu comentario, y ver que de nuevo estás aquí. Eres una gran persona y estoy orgulloso de encontrarme entre tus amigos. Sabes, que somos muchos, que te queremos, y que no te vamos a dejar nunca solo. Con nuestras oraciones y con la fortaleza y Fe que tu tienes, seguro que vas a superar esta dura situación que te ha tocado vivir.
      Un fuerte abrazo, y aquí me tienes para lo que necesites.

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  25. Muchas gracias Manuel.. Tus post siempre tan interesantes.. Y llenos de belleza.. Un saludillo..

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  26. Piękne miasto z bogatą historią. Dzięki za zdjęcia i wiadomości o Madrycie.Pozdrawiam!

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    1. Muchas gracias por su comentario.
      Un saludo desde Sevilla.

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  27. ¡¡¡Gracias, de nuevo, Manuel por tu Humanidad, Cariño y Amistad!!!
    Es un orgullo tener tu Amistad.
    Abrazos.

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    1. Gracias Pedro, y lo mismo te digo.
      Un fuerte abrazo.

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  28. ¡Oh, precioso! Me ha hecho sentir el palpitar del Madrid antigüo. Me he visto viviendo entre aquellas gentes a la vera de las fuentes.
    Me ha hecho mucha gracia eso del no lavarse. Es verdad, que antes la gente no se lavaba, según tengo entendido y el olor corporal era lo que se "llevaba" entonces.
    Afortunadamente, yo vivo en una casa y tengo una gran azotea. Es cierto que es maravilloso vivir en estas condiciones y no en una "caja 4 por 4".Da mucha vida sentirte en la calle y no enjaulada.
    Vuelvo a decirte que me ha encantado y me evadido con tu escrito. Muchas gracias Manuel.
    ¡Buenas noches y dulces sueños!

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    1. Estimada amiga Ana, muchas gracias por tu amable comentario; para mi siempre es un `placer recibir tu visita, en este humilde blog.
      Buenas noches.

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  29. Bellamente lo que agregó las viejas cartas con sus explicaciones.
    Me encanta aún, cuando uno se encuentra en las aceras para contar historias.
    El amor de Sylvia

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    1. Muchas gracias Sylvia por estar siempre ahí.
      Besos.

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  30. Un reportaje muy bonito. Una gozada leer y ver las fotos de esa época de Madrid.

    Saludos

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    1. Muchas gracias Pilar, muy amable por tu parte y bienvenida.
      Saludos.

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  31. Hola Manuel! Hoy conocói tu blog. Realmente es una verdadera "Joyita". Además es apasionante... Comenzás a leerlo y no querés acabar... Te agradezco que hayas visitado mis blogs, así pude conocer el tuyo. Continuo leyendo.... Gracias!!! Saludos.

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    1. Gracias siempre a ti, y bienvenida Helen.
      Saludos.

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  32. Te he dado las gracias por tu comentario a GARBANZOS CON COLES " y te digo algo sobre la calle Plocia. Ojalá pudieseis.

    Guillermo.

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