lunes, 19 de junio de 2017

En Sevilla está el amor.


Dedicado al colectivo LGBT.
"Día del Orgullo"
En Sevilla está el amor.
El amor está en todas partes, pero, hay hasta un título teatral que dice que "En Sevilla está el amor". No son pocos los que venían a Sevilla exclusivamente a buscar "el amor", porque realmente en las ciudades como Sevilla, "el amor", el amor tradicional, tenía un cortejo muy atrayente: el piropo, la reja con su "pava", las fiestas típicas, emoción donde dos corazones se enlazan con sentimientos tan hondos que parecen insustituibles....
Y luego ponga usted el clima, las noches perfumadas de Santa Cruz, el abrileño regocijo de su famosa feria o el mismo recogimiento, hecho de exaltación profana y de fe, de la inimitable Semana Santa.
Sevilla parece hecha para amar, para olvidarlo todo por unos ojos macarenos, por un garbo de Triana o una ingenuidad salerosa de San Bernardo.
Por eso aquí, en Sevilla, o en tierra como Sevilla, donde florece el piropo y donde el amor se rodea de todo un cortejo, radiante y solemne, se erige al amor, en un dios primordial de la vida.
Ahora bien, esta introducción que os he preparado, se puede quedar en puro lirismo, si no seguimos la tradición de las mujeres sevillanas, rica en métodos y fórmulas, para conseguir un apuesto novio. Pero no os preocupéis, que para eso estoy yo aquí, para ayudaros a que encontréis pareja, (de nada);  porque aunque a muchos les guste la soltería, y piensen que la soledad es la mejor vía para encontrarse a uno mismo, son muchos más, a los que les gusta compartir sus vidas con otra persona. Y para ellos, para los que piensas que el tiempo se les está acabando, y tienen dificultades para encontrar a su media naranja, son estos consejos. ¡Suerte!.

Señoritas y caballeros, tomen buena nota del recetario sevillano del amor, que como verán a continuación, se divide en dos grupos:
a)   Para sacar novio@.
b)   Para casarse.
El primero, contiene cinco recetas, a saber: "El cedazo", "La puerta del Perdón", La alcachofa", "El plomo" y el "Cubo de agua".
"La Alcachofa"
Es lo más sencillo y cualquier señorita inteligente puede hacerlo sin salir de su casa. Bastará tomar una alcachofa y dejarla toda una noche a la intemperie, en el balcón, en la azotea o en cualquier otro lugar. A la mañana siguiente se mira la alcachofa, y si tiene flor es que se va a tener novio@: si no, no (esto solo vale, la noche de San Juan).

"El Plomo"
Este requiere un poco de más trabajo, pero también puede ser preparado por uno mismo. Derretir a la lumbre del fogón, en un recipiente usual de cocina, un poco de estaño. Echase hirviendo como está, en una palangana con agua. Enfriada instantáneamente la porción, formará una figurita. Ahora mire atentamente y si parece: una cara, un pájaro, un vapor, una cunita..... Bien claro está que por ahí se saca el oficio que va a tener el novio: será dibujante, aviador, marino, carpintero; y si el plomo forma un cuerno, será torero.
Imagen de un caso verídico: "El plomo" formó una especie de libro gordo, de esos que nadie lee, y el novio resultó ser abogado.

"El Cedazo"
"El cedazo" es más complicado, pero todo lo merece por la seguridad que se obtiene.
No siempre se tiene a mano una de esas zarandas o cribas grandes, con aros de madera, que se usan en las tiendas para cerner las semillas. Si lo consiguen (que lo dudo) claven en el marco de madera unas tijeras, y suspendan el cedazo de las tijeras hincadas en él, como de un asa, entre dos muchachas, de tal manera que el ojo de cada cuchilla de tijera que apoyado solo en los respectivos dedos índices. Así, con el cedazo, colgando, diga una oración a San Antonio -sirve cualquier santo que tenga alusiones a novios-, haga después "in mente" la pregunta que interese, y terminen con esta invitación (muy importante): "¡Cedadito, di que si o que no!" si la criba oscila, es que no, si permanece quieta como péndulo de reloj parado, es que si.
Diréis que la cosa es simple; más que simple, es estúpida, en efecto, si esto fuera para hacerlo en cualquier día y a cualquier hora; pero, no se puede hacer más que en vísperas de San Juan y a las doce de la noche; de otro modo será perder el tiempo.
"El cedazo" hay que sostenerlo a pulso. Dicen que contesta y que quiere decir que "si" o que "no", según bailotee o esté quieto.

"La Puerta del Perdón"
(Para que el novio vuelva)
De un plieguecillo con borrones que se conserva en los archivos de cierto "tenorio" sevillano, es lo que transcribimos a continuación:
"...pues con hoy ya son tres días que tu no viene a verme, fui a la Puerta del Perdón. La primera noche no pude ni yegar, porque todas las gradas de la catedral estaban yenas de cocheros. La segunda yegué y llamé dos vese y me respondió la sacristana ¿Quién es?, hay que llamar a las onse en punto de la noche tres vese, y que nadie conteste, si no no vale, que e muy difícil porque en la Puerta del Perdón de la Catedral es donde se avisa para los santos Óleos de los moribundos y se queda la sacristana de guardia.
Moribunda estoy yo, que si tu me ve no me conose, pues no soy ni la sombra, de pensá en ti. Pues por fin llegué anoche dando las onse, y llamé tres vese, que tu sabes que el ardabón pesará al menos media arroba, y di tres golpes que eran tres cañonaso y nadie respondió, y entonses resé por ti, y pedí para que tu no me olvidara...."
Creemos no necesitar muchas más explicaciones para aclarar esto de la "Puerta del Perdón". La puerta de la catedral , cuyo aldabón "pesará lo menos media arroba", recibe casi a diario (pues a este método no hay que echarle fecha fija, lo mismo da San Juan que otro día) la visita misteriosa de mocitas sevillanas, que a  leguas se ve que no tienen nada que hacer por las gradas de la Catedral a ciertas horas, como no sea eso.
Para que vuelva el galán, hay que llamar tres veces a la puerta de la catedral, y que no conteste nadie.

"El "Cubo de agua"
(Procedimiento casi seguro, pero peligroso)
Y vamos con el "Cubo de agua", la última receta que nos queda del grupo a,  o sea, el que se refiere exclusivamente al novio. Tome un cubo y llenelo de agua del tiempo; espere con el cubo en el balcón la noche de San Juan a las doce; después de la hora al primer muchacho que pase a tiro, arrojarle el agua del cubo, procurando que no le caiga encima: delante, momentos antes de pasar, o inmediatamente detrás, cuando ya haya pasado, o que le llueva alrededor; todo menos meter la pata y empaparle el traje, pues hay pollos que miran el vestido más que la honra de la familia. Si no rechista y sigue su camino sin levantar la cabeza, es que lo sabe; insultarle a discreción y si se encara hacia el balcón, preguntarle sin más, por su nombre.
- ¿Como se llama usted?
Y menos Mansueto, Armengol y Gelasio, cualquier nombre sirve. Habremos logrado saber como se ha de llamar el novio en puertas.
Hija, o le tiras tu el cubo de agua... o se lo tiro yo.
- - * - -
El segundo grupo (para casarse) contiene las siguientes recetas: "El Cabello", "La Liga",  "El Empujón", "La Camisa" y "El Alpiste".

"El Cabello"
En casa de cualquier muchacha del barrio, que se vaya a casar, días antes hay un jubileo de solteras que mete miedo. Todas van con su idea, no se crean que lo hacen por pura amistad ni por curiosidad solamente, ya que la que más y que menos, va a ver si le mete a la novia en el dobladillo de la falda de boda, un cabello. Para esto se inventan todos los pretextos, porque el cabello hay que encerrarlo en el borde del vestido, sin que la novia y su familia se den cuenta. Unas se adelantan a ir a casa de la modista que lo esté confeccionando, con quien procuran hacer amistad. Otras le dicen a la madre de la novia, aprovechando que ésta no se encuentra en casa:
-¡Que vestido más hermoso, doña Ramona!, con su permiso, me lo voy a probar un momentín. ¡Yo no me quedo con las ganas de verme al espejo con él!.
Y a solas, de prisa y corriendo, la autora de la argucia descose un poquitín el dobladillo, se arranca un pelo y vuele a dar puntadas con la reliquia dentro. Hecho esto, no hay más que esperar el año. Al año habrá otro casamiento. Si la cabeza se tiene ya con un poco de canas, convendría no esperar tanto, o teñirse.
Hay que buscar un pretexto para vestirse el traje de la novia, sin que ella se entere. (En la imagen, la artista sevillana Rosario Pérez).

"La Liga"
"La liga" consiste en coger de la novia su liga izquierda, y escurrirsela pierna abajo hasta sacarla del zapato. En seguida repita la operación en una misma y a la inversa, o sea, pasar el elástico recién arrebatado por el zapato soltero y subirlo delicadamente hasta dejarlo en su sitio. Apenas se sienta usted con la liga izquierda de la recién casada en su pierna del mismo lado, experimentará extraña satisfacción; es que se va usted a casar al año justo de haber hecho esto.
Cambiar la liga con la novia proporciona, según dicen, una buena suerte espantosa.

"El Empujón"
Se toma al novio disimuladamente (al novio de la otra), se le coloca de espaldas a las escalera, se le da un empujón y que se estrelle. Luego se le curan, llorando, las heridas, y él, en agradecimiento, se divorcia de la otra, y se casa con la lesionante. Bien es verdad que ésta es una modalidad, no siempre aceptable, del verdadero recetario clásico, donde "el empujón" para asegurarse la boda al año siguiente, queda limitado a un empujón suave, al nuevo marido ajeno, sin más consecuencias. Puede añadirse un "usted perdone", pero no es indispensable.
"El empujón, hay que dárselo al novio el día de la boda, sin que ella se entere, para que traiga buena sombra. Pero también hay "imitaciones" como la de esta pareja de chavalillos sevillanos.

"La Camisa"
"La camisa" tiene la dificultad de que tiene que ser en la absoluta intimidad de la novia, ya que consiste en mudar a la novia de pies a cabeza, para vestirla con toda la ropa que ha de llevar al himeneo (casamiento) y ponerse, para llevarla por lo menos un día, la camisa que se le quitó a la futura esposa.

"El Alpiste"
(Para casarse o saber a que atenerse)
Este, es un eficaz procedimiento para saber si la mujer se va a casar o la va a dejar el novio; todo ello a base de ciencias exactas, como ahora mismo se verá:
Se hacen tres bolitas de migas de pan tierno. Se introduce en una de ellas un grano de alpiste y se mezclan. Tomándolas al azar se colocan: una debajo de la cama; otra, en la pila del grifo, y otra, en portal de la calle.
A la mañana siguiente se van deshaciendo las bolitas, para ver cual tiene el alpiste; si es la de la puerta de la calle, el novio se va; si es la del grifo, el novio está entre dos aguas: es decir, que unas veces querrá casarse ya mismo, y otras alegará que, como va a haber guerra europea otra vez, no se puede pensar en bodas, así que la dama tendrá que redoblar su hechizo para que no se le escape. Pero si el granito de alpiste se encuentra en la bolita de debajo de la cama, ¡la cosa es segura!, el novio está bien amarrado y el casamiento no falla.
Nunca fue de otro modo, ¿Iban a cambiar ahora las cosas?. 

"La Santera"
Además del recetario clásico, hay otras fórmulas de menos garantía, pero igualmente usuales.
La santera, por ejemplo, que lleva y trae por las casas una Virgen pequeñita, cargada de pedidos.
Cada cliente de esta mujer, retiene la imagen un tiempo convenido. Cuando cumple el plazo, la santera va por ella, y se la lleva a otro, con quien ya ha convenido día, aunque a veces no dispone de fechas, o dice: no me queda libre más que del 29 de Octubre al 4 de Noviembre.
-¡Huy, eso es muy poco!, exclaman unas o..
-¡Ya es tarde para mi!- lamentan otras- a quienes para esa fecha ya les habrá pasado, lo que tenga que pasarles.
La "capillita" o urna de madera de la imagen, tiene una hucha para que quienes usufructúan aquella, echen dinero, que no es obligatorio, ya que puede echar lo que se quiera; y hasta se puede no echar; pero conviene echarlo.
Ponen la urna en la cómoda o en las mesitas de las alcobas, y en algunas casas les tienen todo el tiempo dos mariposas encendidas.
La santera saca la "capillita" de cualquier parroquia, y en ocasiones suele ser una pobre mujer a la que se le da un jornal por este acarreo; pero otras veces, se trata de una promesa, y durante el tiempo la santera sirve por penitencia.
Si hubiera medio de curiosear las cosas divinas, y se le pudiera mirar a la imagen su lista de pedidos, se vería que casi la totalidad de éstos (un noventa por ciento seguramente) son de amor.
La santera sevillana va dejando a domicilio, las imágenes de mayor devoción.
Espero que me invitéis al casamiento, si lo hubiera, y si no, no desesperéis, seguid insistiendo, que estas fórmulas son infalibles. Y como ejemplo, a continuación os pongo una fotografía de boda, de la última pareja que según me consta, lo consiguieron, con la recetas de "El Alpiste". El se llama Manuel Macias, y ella Rosario Ruiz. Un novio de noventa y nueve años y una novia de ochenta y nueve años, que se casaron en Sevilla.
Con todos mis respetos, desde aquí les deseo a esta guapa y simpática pareja: "Una eterna luna de miel".
Y por último, que ustedes sepan que este artículo lo rescaté de una revista de mi propiedad, y las imágenes, de dos, hace ya casi cuatro años, y en su día, no tuve la precaución de tomar nota del autor del mismo. Aunque por la fecha, ya sea de dominio público, siempre que puedo cito al autor para que nadie piense, que me aprovecho de pluma ajena; yo solamente le he añadido unos pequeños toques de humor, intentando sacarles una sonrisa porque bastantes problemas tenemos todos, hoy en día.
Así que espero, que lo hayan pasado bien.
Gracias, por tu visita.

24 comentarios:

  1. Genial, me encanta Manuel, mira que hay cosas y cosas dedicadas al amor. Fabuloso trabajo. Un fuerte abrazo.

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  2. Menudas "historias" :)
    Un abrazo.

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  3. ¡Como he disfrutado de este post, Manuel! ¡Ay que ver las de cosas que se podían hacer para conseguir novio!
    Recuerdo a mi abuela hablar de algunas de estas «recetas», por lo que tu post me ha traído a la mente unos recuerdos preciosos.
    Muchos besos.

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  4. Excelente post,genial Manuel...
    Mi felicitación por este trabajo. Mi próximo poema va dedicado a este tema.
    Gracial por pasar por mi humilde blog, lo agradezco de corazón.Me quedo por aquí y me llevo el enlace para mi blog, gusta tu trabajo.
    Un abrazo.

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  5. Qué fantástico!!. Muy curioso y simpático.

    Me ha encantado esta entrada.

    Un fuerte abrazo y gracias por tus letras.

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  6. Muy gracioso e interesante.
    Desconocía este tema.

    Un saludo!

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  7. Sé que el amor requiere mucha dedicación, Manuel, pero ¡tanta!

    Madre del amor hermoso, qué cosas aprendo en este blog. No tenía ni idea de estos "conjuros" El del cubo y el empujón me parecen algo temerarios. El del cedazo muy plástico, como para ponerme a tomar fotos.

    Las imágenes una gozada, Manuel, así como tus comentarios que adivino por ahí.

    Una vez mis amigas escandalizadas me encomendaron a San Antonio cuando se enteraron que no hacía ajuar, ni pensaba hacerlo, ni quería marido, que lo único que me interesaba de estos líos era ser madre, siempre quise tener hijos.

    Me reí de ellas entonces, pero el Santo debió de tener algún efecto, ¡me he casado dos veces! Así que no me reiré de estas "tradiciones" sevillanas.

    Aunque no puedo dejar de sonreír mientras las leo.

    Te dejo pues desde el Polo Norte hay poca cobertura.

    Qué pases un buen verano, Manuel, espero que seas de los alienígenas a los que les gusta este infierno.

    Un abrazo, y muchas gracias por tus elogios a mis fotomontajes. Disfruto mucho con ellos, me relajan. Y voy aprendiendo sobre la marcha.

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  8. todas esas costumbres han ido desapareciendo y ahora se liga directamente...antes era todo más romántico.

    Besos

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  9. Jajajajajajajaj como me he divertido Manuel, la verdad es que este reportaje es para sonreír a carcajada batiente, me ha encantado, conociéndome hubiera hecho todas las prácticas jajajaja, me gusto mucho la del cubo ah? jajajajaja besitos manuel mil gracias por no olvidarme.

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  10. Muy bueno Manuel, me he reído con esas ocurrencias.
    Como siempre bien documentado y lleno de curiosidades.
    Un beso

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  11. El amor declarado tras una celosía de ventana está relacionada en el imaginario popular al cante flamenco, a las noches de Sevilla, a las tapias blancas impolutas y a los geranios aromáticos. ¡Fuera Venecia y París!
    Un saludo

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  12. Muchas maneras de conseguir el amor, bueno si no se consigue al menos un tiempo entretenido si se esta.

    Saludos.

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  13. Hola Manuel, lo primero el arte: "Y luego ponga usted el clima, las noches perfumadas de Santa Cruz, el abrileño regocijo de su famosa feria o el mismo recogimiento, hecho de exaltación profana y de fe, de la inimitable Semana Santa.
    Sevilla parece hecha para amar, para olvidarlo todo por unos ojos macarenos, por un garbo de Triana o una ingenuidad salerosa de San Bernardo". Ahí queda eso, ole y ole.
    Bueno y las chicas hoy en día se bastan con internet y sus conjuros, ja,ja,ja
    Me he reido mucho y disfrutado con esta entrada, un gran abrazo amigo.

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  14. Un trabajo......espectacular, saludos y feliz verano

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  15. Linda historia Manuel. Histórica y emotiva.
    Recuerdo en mi infancia tan lejana, escuchar a Los Churumbeles de España cantar que "Sevilla tuvo que ser con su lunita plateada, testigo de nuestro amor bajo la luna callada".

    Abrazo austral.

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  16. Manuel, es una entrada muy simpática, las cosa que hacían para conseguir el hombre de su vida. El amor es universal, por eso el amor lo abarca todo, y hay tantos relatos dedicados al amor. Ahora no es como antes, los jóvenes de hoy en día son más directos.
    Que tengas un buen fin de semana!
    Un cálido abrazo.

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  17. Mucho humor has derrochado hoy Manuel, me prestó un montón.
    Salu2.

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  18. Hola Manuel, Sevilla tienía que ser con su luna plateada, testigo de mil amores con las noches encantadas y, es que este es el motor que mueve el mundo. Bueno, son letras similares de una bonita canción.

    Hola Manuel, Sevilla tenía que ser con su luna plateada, testigo de mil amores con las noches encantadas y, es que el amor es el motor que mueve el mundo. Bueno, son letras similares de una bonita canción.

    Me ha encantado toda esa historia contada con buen humor.
    Todo ser humano, necesita amar y ser amado.
    Te dejo un afectuoso saludo y hasta septiembre, si Dios quiere.

    Se muy -muy feliz.

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  19. si en sevilla esta el amor para sin dudarlo voy

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  20. Lo de la reja con su "pava" me ha encantado, ja ja ja, eres mortal. Un abrazoooo.

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  21. Yo lo de tirar el cubo de agua y no mojarlo no lo entiendo, Manuel, son cosas que no se explican. Yo si tiro el cubo, es "pa" dar en el blanco. Pues si no.... no sé si me explico...

    Jajaja. Un abrazo, Manuel. Una entrada muy casamentera. ¡Viva el amor!

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  22. "LA SANTERA"? NO SABÍA DE ESE TERMINO.
    ABRAZOS

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