Cardenal, D. Joaquín Lluch y Garriga, en la Capilla de San Laureano, de la Catedral de Sevilla.
En la noche del 22 de Septiembre de de 1882, quedó huérfana la ilustre sede metropolitana hispalense, por fallecimiento del sabio y virtuoso prelado que la regía desde Octubre de 1877, el Emmo. Sr. D. Fr. Joaquín Lluch y Garriga, cardenal de la Santa Iglesia Romana.
Nació el Sr. Lluch en Manresa (Barcelona) el 22 de Febrero de 1816, en humilde y honrada cuna, en la ciudad condal, a donde las revueltas políticas obligaros a sus padres a trasladarse, hizo sus primeros estudios de Humanidades y Filosofía en 2 de Noviembre de 1830, cuando aún no había cumplido los quince años de edad, tomó el hábito de Carmelita en el convento del Carmen Calzado, profesando espontáneamente dos años más tarde; y cuando ocurrieron en Barcelona, como en Madrid, los criminales y sangrientos sucesos de Julio de 1833, el colegio-convento del Carmen se libró del asalto de las turbas, y el Sr. Lluch pudo refugiarse en la casa paterna, trasladarse luego a Carcasona, en Francia, y dirigirse algo después a Roma, residencia del superior jerárquico de la Orden Carmelita, quien dispuso que el joven fraile español ingresara en el convento de Luca, terminando sus estudios teológicos y canónicos y donde el Sr. Lluch fue nombrado maestro de novicios, lector de Filosofía, catedrático de Teología, regente literario del convento, y recibió de manos de Su Santidad Gregorio XVI, el diploma de Doctor y la dispensa de diez y ocho meses de edad para ascender al sacerdocio.
Cardenal arzobispo de Sevilla, D. Fray Joaquín Lluch y Garriga.
En 1847 regresó a Barcelona, consagrándose a cumplir con verdadera constancia, los sagrados deberes que se había impuesto, en el púlpito, en el confesionario y en la cátedra, siendo nombrado, sucesivamente, director de la Casa de la Caridad, misionero apostólico, visitador de la congregación de las Hermanas Escolapias, cura-regente de la parroquia de San Miguel, examinador del clero, catedrático de Teología moral en el Seminario conciliar y prior del hospital de Santa Cruz, en 6 de Junio de 1858, siendo ministro de Gracia y Justicia el Excmo. Sr. D. José María Fernández de la Hoz, fue presentado por el Gobierno de S. M. la Reina D.ª Isabel II para la iglesia y obispado de Canarias, recibiendo más tarde la consagración en la iglesia de Belem, y teniendo el grato placer de que le apadrinaran en tan solemne ceremonia su anciana y virtuosa madre y uno de sus hermanos; en Febrero de 1859 llegó a la capital de su diócesis, confiándosele además en el mismo año, a título de administrador apostólico, la diócesis de Tenerife, dando ejemplo de admirable caridad en el largo periodo de la invasión de la fiebre amarilla, en Santa Cruz, asistiendo personalmente a los enfermos y exhortando al clero a que cumpliera con su deber en tan infaustos días; heroico proceder, que mereció, como galardón inmediato la cruz de primera clase de la Orden civil de Beneficencia.
En 1863 estuvo en Roma, y volvió en 1867 para asistir al Centenario de San Pedro y a la canonización de varios santos; en Diciembre del mismo año fue presentado para la iglesia y diócesis de Salamanca, siendo preconizado el 13 de Marzo de 1868, y tomó posesión de la nueva sede dos meses más tarde.
Imposible sería enumerar los servicios que prestó el Sr. Lluch y Garriga a la Iglesia y al Estado en la insigne sede de San Isidoro y San Leandro; hizo la visita pastoral a numerosos arciprestazgo que no habían sido visitados desde 1840; solo en los primeros meses de 1878, examinó personalmente hasta cuatrocientos libros parroquiales, y administró el Sacramento de la Confirmación a más de cincuenta mil personas; invirtió en limosna la respetable suma de cien mil pesetas, no incluyéndose en ésta los cuantiosos productos del indulto cuadragesimal, destinados a los establecimientos de Beneficencia; predicó en todas las iglesias y conventos; fundó y organizó asociaciones de caridad y de enseñanza religiosa; reformó notablemente el seminario conciliar; fundó la Academia Hispalense de Santo Tomás de Aquino, etc. Y fue nombrado Cardenal el 27 de Marzo de 1882.
Sepulcro del Emmo. Sr. Cardenal Lluch y Garriga, en la Catedral de Sevilla.
Grabado de 1886, de fotografía de Ramón Fuentes.
En la célebre capilla de San Laureano, de la Catedral de Sevilla, fue colocado el magnífico sepulcro del Emmo. y Rmo. Sr. Dr. Fr. Joaquín Lluch y Garriga, que fue labrado en mármol por el distinguido escultor catalán Agapito Vallmitjana en 1885.
La capilla de San Laureano es la más antigua de la Catedral nueva; en ella se puso la primera piedra de la basílica hispalense en 1402 (en el ángulo inmediato a la torre de San Miguel), y ella fue la capilla mayor para la celebración de los oficios divinos por espacio de muchos años, mientras se concluía lo restante de la iglesia; la fundó el obispo D. Alonso de Egea, que allí yace desde 1417, y la enriqueció con bellas esculturas (un Jesucristo resucitado y un Cristo difunto, llorando por su Santa Madre y las Marías) el insigne artista, Pedro Millan; y la decoración que revisten los muros de la Capilla fue costeada por el Canónigo de la Catedral Valentín Lampérez y Blázque, quien está enterrado junto al anterior.
Fuentes: Biliografía y archivo particular.
La Capilla de San Laureano, en la actualidad.
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La vidriera que ilumina el interior de esta Capilla, fue realizada por Vicente Menardo en 1572, donde se representa a San Laureano entre San Isidoro y San Leandro.
El retablo Barroco y las pinturas debieron realizarse entre 1700 y 1702. Es de dos cuerpos y se articula a base de columnas salomónicas. En el primer cuerpo aparecen relieves que representan a San Laureano en oración, y la aparición del Ángel al mismo. En la hornacina central aparece una escultura de San Laureano, revestido con ropa de obispo y llevando en sus manos el cuchillo, símbolo de su martirio.
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Me ha resultado muy interesante tu estudio, entre otras porque mi padre se llamaba Laureano.
ResponderEliminarUn abrazo, amigo
Excelente Historiografia, Manuel. Sempre hei apreciado positivamente o magnífico, esforçado trabalho de investigação e divulgação da tua Sevilha.
ResponderEliminarParabéns, Amigo.
Abraço,
SOL da Esteva
Manuel, presentas la Capilla de San Laureano como uno de los espacios más antiguos y simbólicos de la Catedral de Sevilla, lugar donde se colocó la primera piedra en 1402 y donde durante años se celebraron los oficios principales. Recuerdas que fue fundada por el obispo Alonso de Egea, allí enterrado, y que Pedro Millán la enriqueció con esculturas de gran fuerza expresiva, como el Cristo resucitado y el Cristo difunto acompañado por la Virgen y las Marías. Señalas que la decoración actual se debe al canónigo Valentín Lampérez y Blázquez, también sepultado en la capilla. La vidriera de Vicente Menardo, de 1572, muestra a San Laureano entre San Isidoro y San Leandro. El retablo barroco, de comienzos del siglo XVIII, se organiza en dos cuerpos con columnas salomónicas y recoge escenas del santo en oración y la aparición del ángel, además de su imagen revestida de obispo con el cuchillo de su martirio. Destacas también el sepulcro del cardenal Joaquín Lluch y Garriga, obra en mármol de Agapito Vallmitjana realizada en 1885. Tu entrada es un recorrido claro y respetuoso por la historia y el arte de esta capilla fundamental de la Catedral.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, Manuel.
Siempre disfruto con tus publicaciones, Manuel. No solo nos muestras un rincón de nuestra historia, sino que nos ayudas a comprenderla a través de una documentación excelente. Un fuerte abrazo :)
ResponderEliminarMi muy estimado y admirado Manuel :
ResponderEliminarEs este un estudio magnifico relacionado con la Catedral de Sevilla.
Abrazos bien grandes.
¡Qué bonita capilla!. La vidriera me parece muy bella.
ResponderEliminarGracias por tan buenas imágenes y tan excelente y detallada información.
Te mando un fuerte abrazo . Que disfrutes de un excelente fin de semana.
Hi Manuel :)
ResponderEliminarI read your new post with great interest and saw the photos you posted. The altar and the beautiful tomb are magnificent; I see very intricate work and excellent artistry.
Manuel, I send you my regards!
Como siempre un articulo muy bien documentado sobre esta capilla, que como nos dices fue la primera en ser construida de la Seo hispalense.
ResponderEliminarSaludos.
Alli se coloco la primera piedra de esa construcción que andando el tiempo haría que los que la viéramos terminada los tuviéramos por locos.
ResponderEliminarGracias por el paseo y por la detallada información, Manuel.
Siempre es un placer visitarte.
Besitos
!Holaa, Manuel¡
ResponderEliminarNos dejas un precioso post, como siempre, colmado de historia.
leerte es un placer y las imágenes hablan por si solas. Por aquel entonces no había la herramientas de hoy día...
Y para hacer cualquier monumento, todo era esfuerzo físico.
Dejaron grandes legados, por todo el mundo.
Un abrazo y ten un feliz verano, amigo bueno.
Un post molto ricco ed interessante.
ResponderEliminarQuesta cattedrale è veramente maestosa
Muchas gracias amigo por esta excelente entrada, he ido muchas veces a la Catedral de Sevilla, la he visitado y contemplado porque soy admirador del arte en general pero la próxima vez que vaya tengo ya datos para ver lo que en realidad no veo, pasar más superficial por allí o quedarte con la explicación que te dan los guías, pero este tesoro que es tu blog enriquece y mucho la visión de las cosas.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo