Barriada Obrera de la "Huerta del Fraile", en el Porvenir.
(Sevilla, 1915.)
Llegada de SS. MM. a la Barriada Obrera.
SS. MM. acompañado de los infantes, del alto personal, autoridades e invitados a la inauguración de la Barriada Obrera.
(Sevilla, 1915.)
Llegada de SS. MM. a la Barriada Obrera.
SS. MM. acompañado de los infantes, del alto personal, autoridades e invitados a la inauguración de la Barriada Obrera.
El viernes 12 de Marzo de 1915, se celebró en Sevilla con extraordinaria animación, la inauguración de la barriada obrera del Real Patronato, creada en la llamada "Huerta del Fraile", en la zona del Porvenir, uno de los, lugares más alegres y sanos de la ciudad del Guadalquivir. Asistieron al acto SS. MM., que llegaron en un automóvil descubierto, y en otro iba la princesa de Salm-Salm, la infanta doña Beatriz, los infantes don Carlos, don Alfonso, y don Raniero.
El séquito lo formaban la marquesa de San Carlos, el duque de Santo Mauro, el marqués de la Torrecilla y los ayudantes del rey; generales conde de Grove y señor Aranda. Acudieron también el Ministro de Gracia y Justicia, todo el elemento oficial, numerosas damas de la aristocracia sevillana que prestaban a la fiesta el realce de su belleza, los vocales del Real patronato, el filántropo D. José Pastor y gran número de senadores y diputados.
El séquito lo formaban la marquesa de San Carlos, el duque de Santo Mauro, el marqués de la Torrecilla y los ayudantes del rey; generales conde de Grove y señor Aranda. Acudieron también el Ministro de Gracia y Justicia, todo el elemento oficial, numerosas damas de la aristocracia sevillana que prestaban a la fiesta el realce de su belleza, los vocales del Real patronato, el filántropo D. José Pastor y gran número de senadores y diputados.
El marqués de la Vega Inclán pronunció, con la venia de S. M., un elocuente discurso de apertura, exponiendo los trabajos realizados por el Real Patronato, y elogiando la labor del rey en favor del obrero español.
Los señores Conde de Halcón, Marqués de Yanduri, D. José Pastor, alcalde de Sevilla, Marqués de Vega Inclán y D. Vicente Traver, arquitecto de la obras.
Bendijo las casas construidas el cardenal Almaraz, asistido del arcediano de la Catedral, señor Oliva; el maestro de ceremonias de la Basílica, señor Camacho, y el capellán, señor Caraballo.
Vista de la barriada, el día de su inauguración.
Otra perspectiva de la barriada.
Vistas de las casas para obreros.
Detalle de la casa nº 19.
Cocina de la casa nº 19.
Mientras el Rey con los infantes, visitaron detenidamente las viviendas inauguradas, la Reina entró en la vivienda número 19, y estuvo viendo la cocina y la alacena, manifestando que aquélla era preciosa y muy práctica. Y añadió, que todo era fruto de de la obra humanitaria iniciada por el rey, y que estas viviendas eran todo un modelo a seguir para resolver un problema difícil que en España se había planteado, cual era, el de la vivienda de los trabajadores, ya que su coste no excedió de 3.300 pesetas, cada una.
Cuarto de baño de la barriada.
Escuela de la Barriada Obrera, en 1915.
Esta escuela que acaban de ver, en el día de la inauguración del barrio obrero del Porvenir, fue desde un principio centro de toda actividad y heraldo del verdadero resurgir de nuestra ciudad, por la que los sevillanos debían onda y perdurable gratitud por constituir una de las más elementales necesidades, tanto social como cultural.
Constituida en "escuela-jardín" del Real Patronato, poco después, fue su primera directora de este grupo escolar, la culta profesora doña Josefa Valdespino, a cuyo celo y cuidado se debió en gran parte el brillante apogeo de esta escuela popular, donde acudían diariamente una legión de párvulos, graciosamente uniformados merced al hálito vivificador que imprimía la sabia doctrina pedagógica del venerable Padre Manjón.
La señorita Josefa Garrido, auxiliar de las Escuelas, dirigiendo los ejercicios gimnásticos.
La clase de escritura al dictado, en pleno jardín.
En las clases de esta "escuela-jardín", se irradiaba un risueño y franco optimismo entre los pequeños, ya que por ejemplo en la sección de lectura, donde a modo de juguetes curiosos, los diminutos escolares combinaban las vistosas letras, sin temor a plan fijo ni al absesionante silabeo, construyendo por propia iniciativa palabras y palabras que acababan por expresar sus pensamientos; la escritura al aire libre, sin la seria trabazón de un material llamado a desaparecer de todas las escuelas por anticuado y pedante; la clase de geografía, en la que se atendían la más nimia observación froebeliana; y así como también, en las lecciones prácticas de agricultura y los ejercicios gimnásticos junto con las secciones de labores.
Los párvulos cuidando del jardín.
Las niñas, en la clase de bordados.
Fuentes: Bibliografía y archivo particular.
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Hi Manuel!
ResponderEliminarNext interesting post from you, and next lesson for me about your Homeland. I'm glad I can learn new things and see them in the photos you've published.
Anuel, I'm catching up with you from Poland, finally spring!!!
My friend, I wish you a pleasant Sunday!
Otros tiempos y otras soluciones pero al final el problema de la vivienda ya estaba ahí.
ResponderEliminarGracias por compartir estos datos tan curiosos.
Besitos
Supongo que en su momento supuso toda una innovación en viviendas para obreros, así como la pedagogía de la escuela. Aunque veo que zonas de duchas parecían comunales para toda barriada o por partes.
ResponderEliminarAlgo que deduzco por la autoridades y quien fue el encargado en bendecir dicha barriada es que el cardenal Almaraz estuvo a finales del XIX en Palencia de obispo.
Saludos.
Lindas imagenes de otros tiempos. Te mando un beso.
ResponderEliminarOlá Manoel,
ResponderEliminarPassando e vendo as novidades por aqui.
Boa entrada de mês.
Un recopilatorio de un tiempo lejano.
ResponderEliminarUn abrazo, Manuel.
Hola, me ha encantado tu relato. Besos
ResponderEliminarManuel, qué joya de documento has rescatado con esta Barriada Obrera de la Huerta del Fraile, tan cargada de historia y de ese aire de Sevilla que mezcla solemnidad, vida cotidiana y un punto de ingenuidad de época.
ResponderEliminarImpresiona ver cómo en 1915 se celebraba la inauguración de unas viviendas humildes con toda la pompa de la monarquía, ministros, aristocracia y clero, mientras las casas —modestas pero dignas— intentaban responder a un problema que, como bien sabemos, sigue vivo más de un siglo después.
Las fotos, con sus cocinas, baños, escuela‑jardín y esos párvulos aprendiendo al aire libre, transmiten una mezcla de esperanza social y paternalismo que define muy bien aquellos años. Y tu manera de presentarlo permite entrar en ese tiempo sin perder la mirada crítica ni el cariño por la memoria de la ciudad.
Un trabajo magnífico, Manuel.
¡Completísimo y muy interesante Manuel! Lo de la escuela -jardín me parece de avanzada para aquellos tiempos. ¡Me encantó! Y las preciosas fotos que complementan tu informe ¡Estupendo documento!
ResponderEliminarVa mi abrazo. ¡Qué tengas una excelente semana!
Un gran reportaje sobre un tiempo pasado.
ResponderEliminarMe ha parecido muy interesante. Y estupendas las imágenes.
Te deseo un lindo mes de Marzo.
Un fuerte abrazo.
Otra documentada crónica rescatada para la posteridad. Tu encomiable desasnadora tarea no me canso de destacar, amigo.
ResponderEliminarAbrazo sin sombrero una vez más.
Wonderful post and photos. Thank you for sharing this, Manuel.
ResponderEliminarHola Manuel. Ha sido todo un placer leer este artículo de la Barriada Obrera de la Huerta de Fraile de Sevilla. De 1915. Se descubrieron varios eventos. El automóvil, el bendecir de las casas construidas. Las vistas de las casas de los obreros, la escuela de los niños, las materias que les enseñaban: escribir, dictados, labor, gimnasia con la profesora Josefa. Y los pequeños del parvulario cuidaban del jardín. Que curioso... En esos tiempos la gente sabía valorar la vida con las mínimas necesidades más necesarias.
ResponderEliminarQue riqueza de descubrimientos de la emblemática Sevilla. Tan claro como la vida misma.
Un abrazo y buen inicio de semana .
Buena publicación, amigo. Harían falta ahora también viviendas a precios asequibles. Pero los gobiernos no son capaces de encontrar soluciones.
ResponderEliminarUn abrazo.
Hola amigo Manuel, nos has dejado una gran pincelada de la historia, de esa que tienen la capacidad de perdurar y resonar a través del tiempo. Parece que el tema de las viviendas, se repite el patrón.
ResponderEliminarLas imágenes hablan por si solas.
Que tengas un bonito día.
Un fuerte abrazo.
Me encantó la foto de la clase de bordado.
ResponderEliminarQue tengas una linda semana
Saludos
Ja ja ja, qué gracia me ha hecho el perro en la foto.
ResponderEliminarBusca esos 115 minutos para la peli que merece la pena Manuel.
Un abrazo.
Buen reportaje. Muchos años después en los años 60. También en el colegio hacíamos gimnasia y mucho cuidadito con las faltas en los dictados y bordábamos😄.
ResponderEliminarBuen marzo Manuel.
Un abrazo.
Manuel, he vivido largos años en la Avenida de la Palmera y en Manuel Siurot, y conozco muy bien esa zona que he visitado con mucha frecuencia. Incluso en la Semana Santa he acudido a ver salir a María Santísima de la Paz.
ResponderEliminarTraer a nuestra consideración la historia de estos rincones sevillanos tiene para mi una especial ilusión.
Gracias querido amigo.
Me encantan las imágenes de esta barriada obrera y las niñas en el colegio haciendo el dictado en el jardín. Por cierto he tenido que mirar quien era la princesa de Salm- Salm pues no me sonaba para nada. Gracias por tan buen reportaje.
ResponderEliminarAbrazos.
Por las fotografías se deduce que se invirtieron miles de pesetas de las de entonces para construir esa barriada obrera, en un apolítica de beneficencia muy propia de aquellos primeros compases del siglo XX. Una pregunta: ¿ee conserva en la actualidad alguno de esos edificios o han sido engullidos por construcciones modernas?
ResponderEliminarSaludos
¡Hola! Es increíble cuántas cosas se aprende leyendo tus posts, muchas gracias. Un abrazo ❤️
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