HOMENAJE QUE A SV SANTO REY CONQUISTADOR,
RINDIÓ LA CIVDAD DE SEVILLA,
EL DÍA XV DE AGOSTO DE MCMXXIV.
(Tercera parte)
"S. M. el rey Don Alfonso XII".
"Deseoso el Municipio de llevar a cabo la voluntad de aquella Reina magnánima a quien, calmadas las pasiones que suscitó una de nuestras más radicales revueltas, Isabel pidió a los profesores de Bellas Artes, residentes en la ciudad, diseños de fuentes monumentales con la estatua ecuestre del Santo Rey. Acudieron algunos al llamamiento; se oyó a la Academia Sevillana de Bellas Artes, y en estos trámites, recomendados por el deseo del mayor acierto, transcurrieron los días y los años, hasta llegar al de 1876.
Era a la sazón Alcalde Presidente el Excmo. señor Don José María Ibarra, cuyo nombre iba unido a toda empresa de engrandecimiento de la ciudad en un periodo de más de treinta años; el cual, en un escrito de galana forma y nutrido de claros razonamientos, que lleva la fecha de 23 de Noviembre, aniversario de la Reconquista, alentó al Cabildo para que cumpliera con la deuda de honor de levantar una estatua al Santo Rey, contraída con la Reina Isabel II, quien cada vez que venía a Sevilla, y apenas se asomaba a la gran plaza, veía con sentimiento la esterilidad de su generosa renuncia, y se le oía exclamar "¡Lástima que no se haya levantado todavía el monumento debido a San Fernando."
"Ansiaba la ciudad conocer al joven Monarca Don Alfonso XII, que ya merecía el sobrenombre de Rey de la Paz y del Trabajo, y que llegó a esta ciudad el 26 de Marzo de 1877.
No anduvo perezosa la Comisión, y en junta especial expuso el Sr. Presidente, que consideraba muy conveniente aprovechando la visita del Monarca para inaugurar lo más solemnemente posible el monumento. Así se acordó, y suplicar a S. M. el rey que se dignase colocar la primera piedra.
Entre los actos con que la Ciudad festejaba la estancia en su recinto del heredero de la bondadosa Reina, que a la sazón moraba en el Alcázar sevillano, ninguno fue tan importante como aquel en que Don Alfonso XII colocó la primera piedra del monumento que se erigiría en la plaza principal de la ciudad, al Rey Fernando III de Castilla y León.
El rey Alfonso XII, firmando el acta de colocación de la primera piedra del monumento al Rey San Fernando, en la plaza Nueva de Sevilla. Pintado por D. José María Romero. (Reales Alcázares, Sevilla)
Al día siguiente, un diario de la Ciudad escribió al mismo propósito:
"Solemne fue ayer el acto de colocar la primera piedra SS. MM. el rey Don Alfonso y la Reina Doña Isabel, para la fuente monumental que en conmemoración de san Fernando se va a levantar en la Plaza Nueva que hoy lleva el nombre del glorioso conquistador de Sevilla.
Desde las primeras horas de la mañana se emprendieron los preparativos que faltaban, colocándose la piedra pendiente de la cabría de madera destinada a ese efecto, sujeta con la tenaza y adherida ésta a una cadena que pasaba por dos garruchas, y a la cual se unía un cordón de seda encarnada. La cabría estaba adornada con guirnaldas y ramas de laurel y con dos banderas nacionales. Todo el sitio que había de ocupar la fuente estaba marcado con un cordón y regado de flores.
Cerca del pozo donde había de bajar la piedra, se colocaron varios sillones para la Familia Real, y al frente un bonito altar con cruz, seis luces y varios adornos. Sobre él se veían los ornamentos que había de vestir el prelado encargado de bendecir la obra en su primera piedra. La música del Asilo ocupaba el tablado de costumbre, y en la puerta de las casas Consistoriales se estableció una guardia con bandera y música para hacer los honores a las personas Reales.
El señor Obispo de Zela, asistido de varios eclesiásticos, recitó las preces que marca el Ritual para estos casos. Seguidamente, dirigiéndose a S. M. el Rey, leyó su discurso el Sr. Ibarra, Alcalde de la ciudad; y terminado éste S. M. improvisó un brillante discurso que dejó admirados a cuantos tuvieron la suerte de escucharlo.
"Acto continuo se procedió a firmar el acta que había de depositarse en la caja que se introdujo en la primera piedra, lo que se ejecutó en el orden siguiente: firmó primero S. M. el Rey, siguiendo S. M. la Reina madre, SS. AA. RR. la Princesa de Asturias, las tres Infantas hermanas de S. M. el Rey, la Infanta Duquesa de Montpensier, el Infante Duque su esposo y las Infantas sus hijas por orden de edad; Las señoras Marquesas de Santa Cruz y de Nájara, los señores Presidente del Consejo de Ministros, Don Antonio Cánovas del castillo, Ministros de Estado y de Marina, y las autoridades por su orden.
"S. M. el Rey tiró del cordón para que bajase la piedra, y después echó mezcla sobre ella con una paleta de plata, haciendo lo mismo la Reina Doña Isabel."
Aquel acto solemnísimo obligó más y más al Municipio, pero la verdad es que la historia se vuelve a repetir y poco o nada se avanzó entonces en la ejecución del proyecto."
Continuará. . .
Fuentes: Biliografía y archivo particular.
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