sábado, 10 de abril de 2021

El ganadero andaluz, y el toro bravo de lidia.

 
El ganadero andaluz, y el toro bravo de lidia.
El ganadero avistando sus reses.
Durante años el ganadero andaluz, concretamente, el ganadero sevillano dedicó su atención a los toros con un espíritu desinteresado y ajeno, casi siempre, a toda especulación mercantil. Poseer una ganadería significaba un lujo, el más preciado lujo de una casa. La gloria de la divisa y del hierro, interesaba tanto como el lustre de la estirpe, y conservar y aumentar la bravura de los toros, representaba una obligación transmitida de padres a hijos, y en mejorar la casta de sus reses gastaron grandes fortunas ilustres familias. Para los Murube, Miura, Taviel de Andrade, Concha y Sierra, Moreno Santamaría, Pablo Romero, Arias de Saavedra, Nandín, Conradi, Ibarra... -la lista no es completa-, cualquier sacrificio económico carecía de valor, si añadía prestigio a sus respectivas ganaderías. Y, por supuesto, el más pequeño fallo -y no digamos, la afrentosa condena al fuego- significaba un serio disgusto.
La ganadería brava, ejecutoria tradicional del campo andaluz.
Se cuenta que para el viejo don Eduardo Miura constituyó una tremenda contrariedad el hecho de que Juan Belmonte se atreviera -en una Feria de Sevilla, en 1914- a tocar un cuerno de su ganadería. Dicen que aquél se resistía a creerlo, "¡Falso!", repetía al criado que le llevaba tan desagradable nueva, y cuando no tuvo otro remedio que aceptar la verdad, refieren quienes lo vieron, que don Eduardo se refugió en su cuarto con los ojos visiblemente nublados... Así eran, y son, los ganaderos hispalenses.
Porque no se crea que los tiempos -con sus exigencias- han hecho desaparecer este tipo de creador de reses bravas, y son mucho los ganaderos jóvenes que continúan las huellas de sus abuelos, y asisten con atención a herraderos y tientas, para anotar personalmente sus incidencias y poder seguir de cerca, la historia de cada uno de sus toros; y saben, si llega la hora, correr con la garrocha tras un becerro o conducir, al lado del mayoral o del conocedor, una corrida hasta el embarcadero. Si hay una tarea realmente apreciable, atractiva, para el sevillano señor, es ésta la brega áspera y dura de los toros de lidia.
Acoso del becerro.
Aún no apuntó sobre su cabeza la armada defensa de los cuernos, cuando ya el becerrete ha de sufrir sobre su carne la dolorosa prueba de fuego. Hasta ese momento el bicho carece -que se nos perdone la palabra- de personalidad. Con la marca del hierro sobre la llana, el número en los costillares y la señal en la oreja, el toro adquiere nombre y entra, de verdad, en la historia de la ganadería. Ya puede vagar por los campos, crecer y engordar....En el libro de la vacada su nombre está presente.
Apartado de becerras para la tienta.
Típica plaza de tienta.
La segunda prueba del toro es la tienta y en ella queda probada su bravura o sus defectos. Naturalmente cuanto en ella haga la res -desde que sale con sus hermanas camino del rodeo, hasta que acude a la cita del picador, pasando por su acoso y derribo por los garrochistas- queda anotado minuciosamente en el registro llevado por el ganadero. En las tientas de machos está ausente el capote, ya que los toros se avisan fácilmente y de ahí la prohibición que existe de torearlos; y en las tientas de hembras o de machos destinados a sementales, por el contrario, que casi siempre se celebra en plaza cerrada, y se permite a los aficionados o aprendices de toreros a dar unos capotazos. Más de una figura de la fiesta comenzó su carrera en un tentadero, buena escuela siempre para los que sueñan con la gloria taurina.
El "aficionado" se adiestra con una becerra.
Después de la tienta el ganado vuelve a gozar de libertad, y así hasta que le llega su turno. Unas veces su destino resulta glorioso, como morir anunciado en carteles de lujo, en la plaza de más postín y a manos del espada de moda. Otras, un triste desenlace remata su vida, sin anuncios que propaguen su casta, sin música ni gloria.
Festival taurino en Alcalá del Río.

Mi agradecimiento al mayoral D. Fabrice Torrito y al matador de toros, Javier Silva, de la Ganadería Marqués de Albaserrada, por sus atenciones y por las muchas facilidades que me han dado para poder llevar a cabo el siguiente reportaje.

Si haces clic sobre las imágenes, las puedes ver ampliadas.
Disculpen la baja calidad de las imágenes, ya que debido al fuerte viento con polvo en suspensión que hubo durante el recorrido por el exterior, la cámara me dio muchos problemas, por lo que la mayoría tuve que tomarlas con el móvil.

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66 comentarios:

  1. No estoy muy familiarizada con el mundo taurino aunque sí que me gusta ver la elegancia del toro travo en el campo.
    Bellas estampas de nuestro campo andaluz, Manuel

    Besitos

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  2. Precioso y bello reportaje como siempre amigo Manuel. Mi padre que en gloria esté lo hubiese disfrutado de lo lindo. Era pasión lo que tenía por cualquier cosa con olor a toros.
    Un abrazo y buen fin de semana amigo.

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  3. Qué maravilla los toros así sueltos.
    Aquí en Lorca están restaurando la plaza de toros ya que con el terremoto quedó muy mal.
    Feliz finde y un abrazo.

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  4. I have huge problems with bullfighting (cultural?). I loved seeing your countryside though.

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    1. Muchas gracias, y lo entiendo perfectamente.
      Un abrazo.

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  5. Lograr las características de estos animales han sido necesarios muchos ganaderos como los que nos mencionas, estos animales han sido diseñados para ese espectáculo.

    Saludos.

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  6. Aunque nunca he sido aficionada a los toros admiro a esas personas que de una forma u otra trabajan con ellos pues supone un gran riesgo para su vida.Las fotos en colores me han gustado mucho. Saludos

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  7. Un reportaje precioso Manuel, y las fotografías están muy bonitas. Es una maravilla ver a los toros por esas dehesas tan hermosas y conocer su historia desde el principio.
    Mi marido era muy aficionado a los toros, y al toreo de salón con el cual se lucía en cualquier reunión con amigos, y la verdad es que tenía mucho arte. Una vez se echó al ruedo en una capea, y recibió una cornada en un brazo que le produjo problemas por la infección que tuvo, pero todo quedó bien gracias a Dios.
    Me ha gustado mucho esta entrada y conocer la pasión de los ganaderos por sus toros.
    Un abrazo y buen domingo.

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    1. Me alegro mucho de que se quedara en nada, esa cornada.
      Un abrazo, Elda.

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  8. Es una maravilla ver a este tipo de animales, y gracias por dar a conocer estos nobles animales. Un abrazo.

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  9. Manuel estás hecho todo un reportero... cámara en mano nos ilustras el post. El ayer y hoy de la ganadería andaluza, tradición y supervivencia en la actualidad.

    Felicidades por las fotos, yo diría que algunos toros se dieron cuenta que estabas por allí, hay que ver el valor que tuviste.

    BESOS

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  10. Excelente texto y estupendo reportaje fotográfico sobre un arte que vive unos momentos muy complejos en tiempos de pandemia. La labor ganadera y por ejemplo la conservación de hábitats naturales como la dehesa es algo que todos deberíamos agradecer al toro de lidia. Todo lo que sucede desde que nacen los becerros hasta que son llevados a la plaza o pasan a ser sementales es otro arte que no muchos conocen.

    Un fuerte abrazo, Manuel.

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  11. Muy interesante historia.
    No soy aficionada a los toros pero,por supuesto, reconozco el valor que se necesita.
    Y admiro siempre tus excelentes aportes, tan bien documentados.
    Un fuerte abrazo.

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  12. Geniales tus reportajes querido amigo Manuel, siempre un placer leerte. Abrazos.

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  13. No soy muy de toros, pero reconozco la tradición cultural y además tus fotos están muy lindas

    Paz

    Isaac

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  14. Cuanta historia y que lindas fotos. Un gusto pasar a conocer cosas lindas. Saludos a la distancia amigo.

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  15. Hola Manuel, me encanta el campo, los animales correteando por él, preciosos ejemplares de razas, paisaje impactantes...pero no soy taurina. Eso no quita para agradecerte tan magnifico reportaje que nos has elaborado, enhorabuena.

    Un beso.

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  16. Hola Manuel, no tienes que pedir disculpas pues las fotos aunque sean con móvil son muy buenas. Muy interesante la vida de los criadores de reses, la anécdota que cuentas de Juan Belmonte con los toros de Miura es muy buena.

    Un gran abrazo.

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  17. ¡¡¡Me encanta ver los toros en su habitad!!!
    Las fotografías están perfectas pues eres un gran fotógrafo. Los toros estan muy bonitos, pero los caballos...esos ya quitan el hipo.
    Un abrazo amigo Manuel

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  18. Hola Manuel.
    No soy aficionada a los toros, no entiendo eso de mostrar valentía ensartando a un pobre animal.
    Eso no quita que tu crónica sea muy ilustrativa y las fotos están muy buenas aun a pesar de tu comentario sobre ellas.
    Preciosos los animales pastando libres en esos campos!
    Beso y ¡buena semana!

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  19. Cómo me ha recordado esta entrada y algunos aspectos que mencionas a la cría de reses bravías a estas dehesas salmantinas que tan cerca están de Béjar. En esta comarca, serrana y de abundante vegetación, no nos interesan demasiado los asuntos taurinos, pero unos kilómetros al norte se despliegan las grandes extensiones donde pastan los toros y el saber taurino es una religión.
    Un saludo

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  20. El mundo del toro ha tenido un papel importante en España, ahora ya hay muchos detractores que quieren quitarlo de la fiesta nacional.

    Es muy interesante el reportaje y los buenos datos que aporta en él.

    Besos

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  21. Un reportaje estupendo. Me encanta ver los toros en libertad en las dehesas, con su regio porte y semblanza.
    Me ha encantado viajar por la historia de esta ganadería de tu mano.
    Un abrazo.

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  22. Hola Manuel, muy interesante lo que describes aderezado de bonitas imágenes de ese bello campo andaluz... Feliz miércoles y resto de semana 😊🌈

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  23. Es una crónica oportuna, a pesar de las reacciones contra la tauromaquia, merced que a través de ella, se ha generado una tradición de cría y tienta de ejemplares singulares, por no decir únicos para la lidia. Por estos días leo, una novela del escritor chileno, Luis Sepúlveda, y me hizo gracia que el personaje liminar, lleva el nombre de esa gran torero, que fue Juan Belmonte, al que referencias en la crónica. Colombia heredó la épica del toreo, con las ganaderías, y las plazas de tienta, y ha tendido dos toreros emblemáticos: Pepa Cáceres y César Rincón. Excelente crónica, con el mejor respaldo fotográfico. Un abrazo de gran aprecio. Carlos

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  24. Mi muy querido Manuel:

    Me diste en la vena del gusto.

    Me encanta la fiesta brava.

    Tengo el honor de haber visto torear a Dominguín, a El Viti, y a El Cordobés.

    Abrazo grande y Andaluz, y oleeee!!

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    1. Gracias, y me alegro mucho de que te haya gustado.
      Un fuerte abrazo, amigo Ricardo.

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  25. Gran reportaje amigo. Nunca me ha gustado esta afición y la respeto. Me gusta más ver los toros en el campo que en la plaza. Solo fui y una vez a una novillada en un pueblo y lo pasé fatal cada vez se acercaba al torero. Preciosas las dehesas así con tanta vida.

    No sé por qué el comentario no pudiste ponerlo en la entra de almacenes Mendoza, yo lo copié y lo trasladé. Gracias por leerlo.
    Buen fin de semana Manuel. Cuídate
    Un abrazo.

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  26. Bueno, bueno...Manuel, que magnífico reportero estás hecho...
    Desconocía ese ritual acerca de los toros y las ganaderías y, me ha resultado muy interesante.
    Me gusta ver al toro en el campo, no en la plaza.
    La tauromaquia no es de mi agrado.
    Desde luego que maravilla venir a visitarte. Siempre me llevo algo interesante.
    Abrazos querido amigo.

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  27. Αγαπημένε φίλε Manuel,
    η ανάρτηση είναι τόσο όμορφη και τόσο ρεαλιστική που μπορεί κάποιος να συμμετέχει έμμεσα στη μαγεία. Τέλεια παρουσίαση!
    Χαιρετισμούς από την Ελλάδα.

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  28. Nonostante il cellulare, le immagini sono venute molto bene. Io non amo la corrida ma ne riconosco il valore della tradizione . Preferisco vedere i tori liberi nei Pascoli, che in una piazza. Ma il tuo servizio è molto interessante. Saluti

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  29. Como siempre magistral, ilustrativa y muy bien documentada, a decir verdad los toros y yo no nos hemos llevado bien nunca, iba a decir respeto pero mas bien es pánico, en fin, ahora ya a mis años esto no va a cambiar, pero hace unos tres años y a fuerza de insistir acompañé a un amigo a visitar su ganadería a ver el toro de cerca, mucho mas cerca que nunca lo había visto a visitar su ambiente en el campo y a la vez su nobleza, fue una experiencia que recordaré siempre sinceramente, no tengo nada al contrario sobre la fiesta taurina, simplemente no me gusta en demasía.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Gracias, José Antonio, y aunque no ha sido la primera vez, a mi también me impresiona el ver los toros tan cerca.
      Un fuerte abrazo, amigo.

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  30. Un reportaje muy completo, Manuel! y las fotografías preciosas, tanto las de antaño como las actuales que has hecho. No importa la herramienta que hayas usado. Lo importante es el contenido, lo que nos has querido enseñar y está perfecto!
    Un fuerte abrazo !!

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  31. Interessante, histórico e cultural post.
    Espectaculares fotos.
    Um grande abraço

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  32. Un gran reportaje sobre la existencia y cría del toro de lidia.
    Un saludo.

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